Junts ha insistido en su bloqueo total a la legislatura sin ningún tipo de ambages. Desde Moncloa quisieron relativizar la contundencia de los independentistas y en palabras del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, incidieron en la línea de ir negociando medida a medida.
Carles Puigdemont dejó claro en su comparecencia en Perpiñán que el PSOE ha ignorado todas sus advertencias y reclamaciones. Quizá por eso, en el Ejecutivo han movido ficha. El Congreso ha decidido desbloquear la tramitación de la ley de Junts contra la multirreincidencia, que llevaba paralizada desde el pasado mes de febrero.
Porque fue en abril de 2024 cuándo Junts registró esta reforma del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El Pleno aceptó tramitarla en septiembre de aquel año, pero luego el plazo para la presentación de enmiendas se fue ampliando durante semanas hasta febrero de 2025.
Posteriormente, la proposición de ley se metió en un cajón hasta la tarde de este jueves, horas después del anuncio de Junts, que ha sido cuando se convocó la ponencia para empezar estudiar estas enmiendas a puerta cerrada. La reunión se ha fijado para el próximo miércoles.
El bloqueo de esta iniciativa es uno de los incumplimientos que ha venido denunciando el propio Carles Puigdemont y que han llevado a Junts a romper con el Gobierno de coalición. Su portavoz, Míriam Nogueras, anunció este jueves la presentación de enmiendas de totalidad a varios proyectos del Gobierno y su voto en contra de algunas de las iniciativas que se tramitan en la Cámara, entre las que no estaba esta para atajar la multirreincidencia.
Este es un asunto que divide al Gobierno de coalición, pues mientras el PSOE apoyó la admisión a trámite, Sumar votó en contra, al igual que hicieron ERC, Bildu, Podemos y el BNG, aliados parlamentarios del Gobierno.
Sin embargo, la iniciativa legislativa --que al tener carácter orgánico requerirá el apoyo de la mayoría absoluta de la Cámara-- podría salir adelante con el apoyo del PP, que votó a favor de su tramitación, como también hicieron PNV, Coalición Canaria y UPN.
Incluso la aritmética parlamentaria haría factible que, en el caso de que el PSOE se quedase fuera del acuerdo, el texto fuera aprobado con los votos de PP, Vox y Junts, que suman 177 escaños en el hemiciclo y que coinciden en castigar la multirreincidencia.