Junts tumba los dos decretos y pide su retirada antes de la votación
Coalición Canaria había sido el último en confirmar el apoyo al primer decreto de vivienda. La decisión dejaba a Junts como formación decisiva para la convalidación del primer texto este viernes, que finalmente no saldrá adelante.
Toño López-Carrasco | Javier Matiacci
Madrid |
El primer decreto de vivienda quedaba en manos de Junts, pero, a pocas horas de su votación en el Congreso, el Gobierno ve cómo sus dos decretos-ley se ven paralizados momentáneamente. Según han confirmado desde la formación catalana, piden que se retiren los dos decretos, aunque no ha confirmado si votará que no si se llega a producir la votación.
Mantienen que "muchas de las medidas incluidas provocarán el efecto contrario al que pretenden: reducirán la oferta de viviendas de alquiler, incrementarán los precios y dificultarán aún más el acceso a la vivienda de las personas con menor capacidad económica. Con menos oferta, los inquilinos tendrán que competir entre ellos por un número cada vez más reducido de viviendas".
Recalcan, a su vez, que "no se frenan los fondos buitre. Con la redacción actual, estas entidades podrán continuar adquiriendo viviendas y promoviendo desahucios de inquilinos vulnerables". También sostienen que "no se resuelve adecuadamente la protección de los inquilinos vulnerables, porque no se garantiza el pago por parte de la Administración".
Otro de los puntos que ha comunicado la formación liderada por Miriam Nogueras es que "determinadas medidas suponen la expropiación por decreto de los ahorros de tres generaciones de familias".
También declaran que "buena parte de las viviendas que acaben saliendo del mercado del alquiler para ponerse a la venta difícilmente serán accesibles para la clase media y trabajadora, mientras que los compradores con mayor capacidad económica dispondrán de más opciones para adquirirlas".
"En resumen, una norma que pretendía proteger el acceso a la vivienda acabará haciendo más difícil encontrar un piso, más difícil pagarlo y más difícil acceder a él para las familias de clase media y trabajadora", afirman.
Para finalizar, sostienen que "por todo ello, la Ejecutiva Nacional de Junts per Catalunya ha encargado al Grupo Parlamentario de Junts en el Congreso que reclame la retirada del Real Decreto-ley 26/2026 e inste al Gobierno español a elaborar inmediatamente un nuevo texto que comience a revertir la grave situación de la vivienda".
"Tan pronto como este nuevo texto esté preparado, Junts pide que se convoque un Consejo de Ministros para aprobarlo mediante un nuevo real decreto-ley. En estas condiciones, Junts per Catalunya dará su voto favorable", concluyen.
Todo el apoyo de la coalición, salvo Junts
El Gobierno, a apenas unas horas de la votación extraordinaria en el Congreso de los Diputados, había conseguido asegurar el apoyo de toda la coalición, salvo la formación catalana que hasta hace unos minutos no había comunicado su decisión.
PSOE y Sumar cuentan con el respaldo de Podemos, ERC, EH Bildu y BNG. Podemos confirmó este jueves que sus cuatro diputados apoyarán los dos decretos después de reunirse con la Confederación de Sindicatos de Inquilinos, pese a tildar de "migajas" las medidas acordadas por el Gobierno.
También el PNV ha anunciado un "apoyo crítico" al primer decreto. Los nacionalistas vascos consideran que contiene avances para proteger a las personas vulnerables y a los pequeños propietarios, aunque lo califican de "parche puntual" y mantienen reservas sobre sus efectos.
La última incógnita en despejarse este jueves había sido Coalición Canaria. Su Comité Ejecutivo Nacional ha decidido que su diputada, Cristina Valido, vote también a favor del primer real decreto ley.
La aritmética es especialmente ajustada: una abstención de Junts habría sido suficiente para que el primer decreto saliera adelante por un solo voto, 172 frente a 171, siempre que no se produzcan ausencias o cambios de posición.
El segundo decreto se encamina al rechazo
La situación es opuesta para el segundo real decreto ley, que introduce la renovación automática de los contratos de alquiler.
Podemos apoyará también este texto, pero tanto el PNV como Coalición Canaria han anunciado que votarán en contra. Los nacionalistas vascos consideran que la renovación automática puede perjudicar a los pequeños propietarios, mientras que CC ha decidido igualmente rechazar esta segunda norma.