Madrid |
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido en Roma tras mantener una audiencia de 45 minutos con el Papa León XIV en el Vaticano. El encuentro se ha producido en un momento de tensión política en España, ante el cual Sánchez ha preferido priorizar el balance de su visita al Vaticano, centrando sus respuestas en el "inmenso honor" de la reunión con el Papa. Además, Sánchez ha resaltado la "absoluta sintonía" con la Santa Sede en cuanto a conflictos internacionales, defensa de la paz o migraciones. Todo esto, según Sánchez, avalan "el sentido común de sus políticas".
Durante un encuentro que el Presidente ha calificado como "muy valioso", el Presidente ha agradecido la posición de León XIV en temas sociales y ha descrito su figura como una "brújula moral en la lucha contra la injusticia".
En un mensaje alineado con la primera encíclica del Pontífice, el jefe del Ejecutivo ha sentenciado que "la paz no se construye con misiles, se construye con diálogo y con respeto a la legalidad internacional". Por ello, ha afirmado que para España es un "inmenso honor" recibir al Papa León XIV en su viaje apostólico al país de los días 6 al 12 de junio, que contará con paradas en Madrid, Barcelona y Canarias.
Desde la Santa Sede, la comparecencia de Pedro Sánchez ha sido opacada por la actualidad de la política nacional. El presidente del Gobierno se ha visto obligado a responder sobre los casos que desestabilizan al PSOE: la entrada de la UCO en la sede de Ferraz por el 'caso Leire', el "apoyo incondicional" al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por su imputación en el 'caso Ultra' y el cierre de puerta al adelanto electoral.
No obstante, Pedro Sánchez ha garantizado una "total colaboración con la justicia" ante todos estos casos que repercuten a los socialistas.