Óscar Puente señala al Rey por su foto con Javier Negre: "Su imagen se contamina y la del sujeto con el que se fotografía se limpia"
El ministro de Transportes califica de "ignominia" el encuentro entre Felipe VI y Javier Negre y sostiene que el jefe del Estado no debería fotografiarse fuera de un contexto institucional con una persona a la que acusa de atacar a la Corona y acosar a dirigentes progresistas
Una fotografía tomada al margen de un acto oficial ha terminado provocando un encontronazo político de primer nivel. Lo que podía haber quedado reducido a un saludo y una imagen más durante la agenda internacional del Rey ha desembocado en una dura crítica pública de un ministro del Gobierno a Felipe VI.
Óscar Puente ha utilizado su cuenta de X para cuestionar abiertamente que el monarca se fotografiara con el periodista de EDA TV y la Derecha Diario, Javier Negre, durante su estancia en Colombia. El titular de Transportes considera que la imagen tiene una dimensión que va mucho más allá del gesto personal y que afecta a la propia percepción de la institución.
Su primera reacción fue breve y contundente: "Esta situación me parece una absoluta ignominia".
Horas después, Puente amplió su explicación y enumeró los motivos por los que considera inapropiado el encuentro. En el centro de su argumento coloca una cuestión especialmente delicada: la responsabilidad asociada a la imagen pública del jefe del Estado.
Puente cuestiona que el Rey se fotografíe con Negre
El ministro sostiene que no todas las fotografías tienen el mismo significado cuando quien aparece en ellas es el Rey. Su argumento parte de que Felipe VI representa una institución y que un encuentro informal puede terminar proyectando una imagen de cercanía que, a su juicio, beneficia a la otra persona.
"El Rey es un símbolo y no es inocuo junto a quién se fotografía o a quien saluda en un contexto que no es protocolario, ni forma parte de ninguna relación institucional", escribió Puente.
El ministro fue todavía más lejos al explicar cuál considera que es la consecuencia de esa imagen: "Su imagen se contamina y la del sujeto con el que se fotografía se limpia".
Para Puente, por tanto, el debate no está únicamente en si el Rey conocía o no a Negre o en si la fotografía supone algún tipo de relación entre ambos. La cuestión que plantea es si el jefe del Estado debe cuidar especialmente con quién aparece en imágenes que puedan circular posteriormente fuera de un marco institucional.
Las cuatro razones que esgrime el ministro
Después de su primera publicación, Puente quiso desarrollar su posición en un mensaje posterior. Lo hizo mediante cuatro argumentos dirigidos contra Javier Negre.
El primero está relacionado con la Reina. El ministro asegura que el comunicador ha dirigido en el pasado "insultos reiterada y gravemente" contra Letizia, aunque decidió no reproducirlos en su publicación.
El segundo se refiere directamente a Felipe VI. Puente afirma que Negre también ha realizado ataques contra el Rey y utiliza este punto para introducir el debate sobre los límites de la crítica a la Corona y la existencia del delito de injurias al Rey o a otros miembros de la Familia Real.
El tercero es una acusación sobre la actividad profesional de Negre. Puente lo define como "un profesional de la difamación y el bulo".
Y el cuarto se sitúa en el terreno político. El ministro acusa a Negre de ser un "activista de ultraderecha" y sostiene que ha protagonizado episodios de acoso contra dirigentes progresistas y sus familiares, incluida su propia familia.
Todas estas afirmaciones forman parte de la argumentación de Puente y no constituyen, por sí mismas, hechos judicialmente acreditados en los términos en los que los formula el ministro.
¿Quién es Javier Negre y por qué genera tanta controversia?
La figura de Javier Negre se ha situado en los últimos años en el centro de numerosas polémicas políticas y mediáticas. El periodista, que dirigió el medio Estado de Alarma y posteriormente impulsó EDATV, ha desarrollado una actividad especialmente vinculada a contenidos políticos de confrontación y a los sectores de la derecha y la derecha radical.
Un reciente perfil publicado por EL PAÍS describe la expansión de su proyecto mediático y su creciente actividad internacional, especialmente alrededor de figuras como Donald Trump y Javier Milei. El periódico también sitúa a Negre dentro del ecosistema de medios e influencers de la derecha radical española.
Su trayectoria tampoco ha estado exenta de conflictos judiciales. En 2019, Negre y el diario El Mundo fueron condenados a indemnizar con 30.000 euros a una mujer por una intromisión ilegítima en sus derechos al honor, la intimidad y la propia imagen, según la información publicada sobre aquel procedimiento.
Al mismo tiempo, existe también un contexto que conviene diferenciar de las acusaciones lanzadas ahora por Puente: la Asociación de la Prensa de Madrid llegó a amparar a Negre en 2016 ante una campaña de insultos y acoso en redes sociales relacionada con su trabajo periodístico. La APM subrayó entonces que las leyes aplicables a delitos como la injuria o la calumnia también operan en internet.
La fotografía se tomó durante la visita de Felipe VI a Colombia
La polémica surge durante la presencia del Rey en Colombia con motivo de la toma de posesión del presidente colombiano Abelardo de la Espriella en Cali. Según la información difundida sobre el episodio, Negre se acercó al monarca y le pidió una fotografía. La imagen terminó circulando en redes sociales y desencadenó la reacción de Puente.
Algunas informaciones apuntan a que Felipe VI no sabía inicialmente quién era la persona que le solicitaba la fotografía. Esa circunstancia resulta relevante para el debate posterior, porque separaría el gesto del Rey de cualquier supuesto vínculo personal o político con Negre.
El propio sentido de la fotografía es precisamente uno de los elementos que Puente pone en cuestión: para el ministro, el problema no reside únicamente en las intenciones del fotógrafo o de quien aparece junto al Rey, sino en el efecto que produce la imagen una vez difundida.
Un choque poco habitual entre un ministro y la Corona
La contundencia de las palabras de Puente ha elevado el episodio por encima de una simple polémica en redes sociales. La crítica procede de un miembro del Gobierno y está dirigida contra una actuación pública del jefe del Estado.
El asunto ha provocado además críticas desde las filas del Partido Popular, mientras Vox no había reaccionado públicamente en el momento de las informaciones consultadas.
El debate toca además una cuestión institucional que aparece con frecuencia alrededor de la actividad pública del Rey: dónde termina el gesto de cortesía de una persona que ocupa la Jefatura del Estado y dónde comienza la responsabilidad de preservar la neutralidad y la imagen de la institución.
Felipe VI mantiene una intensa agenda pública en la que los saludos, encuentros y fotografías con ciudadanos, periodistas, autoridades y representantes de distintos ámbitos forman parte habitual de su actividad. La controversia aparece cuando una de esas imágenes se produce con una persona que mantiene una posición política o mediática fuertemente enfrentada a determinados sectores.
El cruce de críticas entre Negre y Puente
Javier Negre no tardó en responder al ministro a través de su mismo código, con unas contundentes palabras a través de su perfil de X. "Ignominia no es que el Rey de todos los españoles salude al propietario del grupo de medios más viral en política de Hispanoamérica", expresó.
Por su parte Puente respondió a este mensaje expresando que lo único cierto en sus palabras es que Negre era precisamente un "virus"
Posteriormente el periodista alegó que los responsables de la Casa Real que le acompañaban "permitieron que le saludase sabiendo perfectamente quien era, así como denegaron que se acercasen otras personas por motivos varios".
Además defendió que desde la Zarzuela son conocedores de la "influencia que tienen sus medios", y saben "el enorme cariño que despiertan entre una amplia mayoría de la sociedad española".