La primera de la mañana

Marta García Aller señala los cinco días de reflexión de Sánchez como el origen del caso Leire: "Amor y corrupción en una misma escena"

La periodista de Más de uno ha explicado como el juez Pedraz sitúa la Carta a la Ciudadanía que publicó el presidente en ese momento como el motivo que empujó a Cerdán a comenzar a urdir una trama contra el sistema judicial.

Marta García Aller

Madrid |

Con la corrupción pasa como con el amor, no es fácil datar el momento exacto en el que empieza… Pero siempre hay un comienzo, justo antes de que empiecen a sonar violines de fondo. ¿Cuál es la mirada, el mensaje, la mariscada, que prende la mecha? El cine a veces logra encapsular ese momento. Los sumarios de la Audiencia Nacional, también.

Y como están emergiendo tantos casos de corrupción a la vez y es fácil perderse, lo mejor va a ser buscar el comienzo, al menos, de una de las tramas que se van entrelazando. El juez Pedraz sitúa como el origen de la actividad criminal de Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, aquellos cinco días de reflexión que se tomó el presidente Sánchez para decidir si, como el hombre enamorado que era, le merecía la pena seguir gobernando España después del disgusto que le habían dado imputando a su mujer, Begoña Gómez.

Amor y corrupción en una misma escena. Más lo segundo que lo primero. En aquella Carta a la Ciudadanía en la que Sánchez dejó perplejo al país, el juez ve el momento en el que Cerdán empieza a tejer el entramado para financiar ilegalmente con dinero del partido las cloacas de Leire Díez, la fontanera de las cloacas socialistas que en el PSOE decían no conocer de nada. En el sumario constan veintipico reuniones de Cerdán con Leire Díez en Ferraz. ¿El objetivo? Desestabilizar las causas que cercaban al presidente, al Gobierno y al PSOE. ¿Y de dónde saldría el dinero? De empresas intermediarias.

El presidente dijo en abril del 24 que se retiraba a sus aposentos a reflexionar. Por amor. El juez considera que, mientras tanto, su secretario de Organización, aquel por el que ponía la mano en el fuego y luego pasó por Estremera, urdía la trama.

Tras mucho reflexionar, Sánchez propuso entonces una regeneración y denunció ser víctima de una conspiración de jueces, periodistas y fiscales. Ayer la UCO pasó el día en la sede socialista recabando pruebas de la persecución a jueces, policías y fiscales. Fuera sonaba la banda sonora de Titanic. Alguien tocaba el violín en la calle Ferraz.

¿Moraleja?

Mientras Sánchez nos daba la matraca,

Cerdán preparaba la cloaca