La primera de la mañana

Marta García Aller se lamenta de la legislatura "estéril" que está dejando un Gobierno "cada vez más débil"

La periodista de Más de uno ha asegurado que el Ejecutivo actual "ni siquiera sabe anticipar su fragilidad parlamentaria", por lo que la única certeza que queda es la incertidumbre.

Marta García Aller

Madrid |

Pues al final resulta que la revalorización de las pensiones no corría ningún peligro. Con la matraca que dieron, ¿eh? Ayer en Congreso se aprobaron dos decretos: las pensiones y las ayudas por el accidente de Adamuz. Bastaba con presentar los decretos por separado. Y ya está. Que se apruebe la revalorización de las pensiones no sé si cuenta como victoria o derrota para el Gobierno, porque en realidad da la razón al PP y Junts que le pedían sacarla del batiburrillo aquel y presentarla por separado.

Lo que seguro es una derrota, aunque previsible, es el escudo social. Igual que ocurrió en enero, PP, Vox y Junts han sumado fuerzas para tumbarlo. Y lo mismo ha pasado con el decreto para topar los precios de productos y servicios en caso de emergencia.

Esta derrota sí que no la vieron venir, así que duele más. No salió adelante la iniciativa que buscaba evitar que empresas como Uber o las aerolíneas, que tienen precios variables, se aprovechen de una emergencia para poner sus precios por las nubes. La Moncloa creía que esta iniciativa estaba encarrilada, pero tampoco. Junts está por el no a todo.

El problema del escudo social, ya lo avisó Junts, es que son de derechas. Bueno, Junts no lo explicó así. El Gobierno, tampoco. Pero ni siquiera la modificación introducida a petición del PNV (que pidió excluir de la prohibición a los propietarios con una sola vivienda en alquiler) cambió la posición de los de Puigdemont. Ayer el presidente se quejaba del bloqueo y presumía de ser el garante de los derechos sociales, ¿pero qué garantía es esa que no puede sacar adelante de sus propuestas?

Lo de ayer deja claro no solo que Junts es de derechas, eso ya lo sabíamos, sino que el Gobierno ya ni siquiera sabe anticipar su fragilidad parlamentaria. Se está llevando más chascos legislativos de los previstos, que ya es decir. Tenemos un Ejecutivo sin mayoría para gobernar ni capacidad de predecir sus fuerzas. La única certeza de la legislatura es la incertidumbre.

¿Moraleja?

Un Gobierno cada vez más débil, una legislatura, estéril