La primera de la mañana

Marta García Aller expresa sus dudas tras la declaración de Zapatero: "Más que explicaciones, ha dado negaciones"

La periodista de Onda Cero ha reprochado la falta de memoria del expresidente del Gobierno que, en su opinión, se limitó a negar las acusaciones durante su defensa mientras afirmaba no recordar algunos encuentros que le señaló el juez.

Marta García Aller

Madrid |

Bueno, pues ya podemos ponerle otra muesca a las primeras veces que estrenamos en esta legislatura. Y van unas cuantas ya. La primera vez que un ex presidente de Gobierno declara como investigado en la Audiencia Nacional. Si el objetivo de José Luis Rodríguez Zapatero, tras varias semanas de silencio y un aplazamiento, era despejar las dudas sobre su inocencia en el caso Plus Ultra, lo de ayer no salió bien.

Zapatero insiste en su inocencia, pero en sus tres horas frente al juez Calama, más que explicaciones, ha dado negaciones. Niega haber tenido relación alguna con la aerolínea Plus Ultra, niega que influyera en su rescate, niega saber que su amigo Julio Martínez, Julito, cobrara un 1% por ello, niega que supiera de la existencia de sociedades en Dubai, niega las facturas simuladas a Análisis Relevante; y niega negocios dudosos con Venezuela y China. Por negar hasta negó el uso del correo electrónico, diciendo que él es de otra generación, que es como negar haber vivido el siglo XXI.

Zapatero lo niega todo, pero no da una explicación verosímil a todos los indicios que ha ido recopilando el juez. O, en palabras del magistrado, "no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad”.

Zapatero niega cualquier implicación en la trama criminal en la que el juez le acusa de tráfico de influencias, blanqueo de capitales, fraude fiscal y contrabando, pero nada explica de las transferencias sospechosas de sus cuentas relacionadas con la ayuda pública del Gobierno a Plus Ultra, ni del entramado societario para esos pagos ni del origen de las joyas de que aparecieron en la caja fuerte de su despacho, valoradas en más de un millón de euros y no justificadas ante la Agencia Tributaria.

Y lo que no negó, no lo recordaba. No recordaba la comida con Julito en el restaurante Portonovo, que fue reservada por su secretaria, y en la que, según la UDEF, se acordó la creación de una sociedad pantalla en Dubái. Ni siquiera recordaba si había viajado a Emiratos Árabes con Julito.

Se le han olvidado muchas cosas, pero pide que recordemos su legado.

¿Moraleja?

Zapatero insiste en su inocencia,

las explicaciones brillan por su ausencia