LEY DE NIETOS

La Maldita Hemeroteca del PP con la Ley de Nietos: de defenderla en 2006 a considerarla una maniobra de Sánchez para cambiar el censo electoral

En Maldita Hemeroteca en el programa Julia en la Onda, han repasado la ley, cuántas solicitudes acumula y qué hay detrás del mensaje del Partido Popular sobre una "fábrica" de votantes.

El PP argumenta por qué no apoya la Ley de Nietos: "No tiene nada que ver con lo que defendíamos"

María Baraza

Madrid |

La ley de Nietos se ha convertido en uno de los asuntos políticos más comentados de la semana después de que el PP acusara al Gobierno de usar esta norma como vía para crear nuevos votantes. En el programa Julia en la Onda, Julia Otero y la periodista Clara Jiménez Cruz analizaron qué dice realmente la ley de Nietos y recuperaron, además, declaraciones pasadas de los populares en las que afirman que esta ley era necesaria y facilitaba, además, la nacionalidad a descendientes de españoles.

Esta ley lo que permite es conceder la nacionalidad española a hijos y nietos de españoles exiliados entre 1936 y 1955 y forma parte de la Ley de Memoria Democrática. Según explicó Clara Jiménez Cruz en Julia en la Onda, no se trata de una idea nueva, ya que existió en 2007 una norma que contemplaba este supuesto. En el caso de 2026, hasta ahora ya han solicitado la nacionalidad casi 2,5 millones de personas y medio millón ya la han obtenido.

Sobre los bulos, en el programa de Julia Otero aclararon que quienes consigan la nacionalidad podrán votar pero, únicamente, si se inscriben en el Registro Consular y en el Censo de Electores Residentes Ausentes (CERA). En este censo puede llevar años inscribirse y, además, históricamente, solo ha votado el 10% de los inscritos en las elecciones.

El PP y la ley de Nietos: Maldita Hemeroteca contradice su discurso

En el programa de Julia Otero han comentado las declaraciones de PP y Vox en las que manifestaban que esta ley tiene como fin la "fabricación de votantes" por parte del Gobierno. Por ejemplo, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en su caso manifestó que esta norma obedece a la "intención del presidente del Gobierno de cambiar el censo electoral". Pero, en cambio, el líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, en 2006 durante una gira por países de Latinoamérica, cuestionó por qué los "africanos del norte, los europeos del Este o cualquiera que no tenga sangre española, podía tener la nacionalidad" pero no los descendientes de los exiliados. Es decir, hace 20 años Feijóo defendió una ley que ahora su partido critica.

Pero, frente al discurso de la oposición sobre una supuesta "ingeniería electoral", Clara Jiménez Cruz subrayó que no es el Gobierno quien asigna las circunscripciones, sino que el voto se dirige al municipio de mayor arraigo propio o de los ascendientes. De este modo, Maldita Hemeroteca, concluyó que las declaraciones actuales del PP chocan con la posición que el propio partido defendió durante años sobre el acceso a esta nacionalidad.