Los inconvenientes que impiden a la exasesora de Moncloa conocer quién le filtró el documento del novio de Ayuso: "No puedo recordarlo" o "cambié de móvil"
Pese a ser el documento clave, Pilar Sánchez Acera ha señalado que no puede recordar quién se lo envió y tampoco comprobarlo de otras formas, ya que cambió de teléfono.
El juicio al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, por presunta revelación de secretos, ha llegado a su ecuador. La exasesora de Moncloa Pilar Sánchez Acera ha reconocido ante el Tribunal Supremo que fue ella quien trasladó al entonces líder del PSOE madrileño, Juan Lobato, el documento sobre la situación fiscal del novio de Isabel Díaz Ayuso.
Sin embargo, dijo desconocer quién se lo filtró y alegó varios motivos para justificarlo: "No puedo recordarlo" y "cambié de móvil".
Lagunas de memoria
Según su declaración, Sánchez Acera recibió la imagen del documento "de un medio de comunicación", aunque no precisa de cuál ni quién fue el periodista que se lo hizo llegar. "A mí me viene de un medio de comunicación", contestaba. Ante la repregunta lógica de cuál añadía un escueto, "no puedo recordarlo".
Ante la insistencia del interrogatorio, la exasesora añadió que no había podido comprobarlo porque había cambiado de teléfono: "No puedo recordar de qué medio era el periodista que me realiza ese envío. Y luego no he podido comprobar quién fue la persona, porque cambié el teléfono móvil".
El argumento, centrado en una concatenación de olvidos y pérdidas de información, generaba cierta perplejidad entre los asistentes, ya que se trata del documento que originó la investigación judicial y que ha situado en el banquillo al propio fiscal general.
El origen sigue siendo un misterio
El exlíder socialista madrileño, Juan Lobato, también compareció ante el Supremo. Admitió haber recibido el documento de Sánchez Acera, pero aseguró que no conocía su procedencia exacta y que actuó con cautela para evitar cometer un delito.
"Por criterio de prudencia, pienso que si un documento no tiene el origen certificado, es mejor no utilizarlo", declaró. Lobato insistió en que su intención fue únicamente responder a las indicaciones que le llegaron desde Moncloa, aunque posteriormente decidió acudir a un notario para dejar constancia de su actuación. Según explicó, la dirección del PSOE y el Gobierno estaban muy interesados en la información sobre la pareja de Ayuso, hasta el punto de que el propio Santos Cerdán le habría advertido de que Pedro Sánchez pediría la dimisión de Ayuso ese mismo día desde el Congreso.