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Ignacio Varela, sobre la abstención del PSOE en Aragón a aplaudir a Javier Lambán: "Ingratitud, bajeza moral y sectarismo"

Ha sido una de las imágenes de la semana. El grupo socialista no aplaude en honor a Javier Lambán tras la entrega del Premio Gabriel Cisneros que le han concedido a título póstumo.

ondacero.es

Madrid |

El analista político Ignacio Varela ha criticado la actitud del grupo parlamentario socialista en las Cortes de Aragón durante el acto de entrega del Premio Gabriel Cisneros a Javier Lambán. Varela califica, en su sección en Por Fin, de “ingratitud, bajeza moral y sectarismo” la decisión de los 24 diputados del PSOE de abstenerse de aplaudir al expresidente aragonés.

Varela ha recordado que Lambán fue presidente de Aragón durante ocho años y secretario general de los socialistas aragoneses durante trece, lo que le convierte en una figura clave en la historia reciente del partido. “Muchos de esos 24 sujetos se hartaron de votarlo, aplaudirlo y alabarlo mientras estuvo en el poder. Incluso muchos, estoy seguro, ocuparon cargos públicos gracias a él”, señala.

Para el comentarista, la actitud de los diputados obedece a una obediencia ciega a las directrices de la dirección del partido. “Simplemente, obedecieron una orden política, como llevan haciendo toda su vida”, asegura, apuntando directamente a la actual ministra de Educación, Pilar Alegría, como responsable de la línea marcada desde el PSOE en Aragón.

En su análisis, Varela fue más allá y considera que el episodio refleja un síntoma preocupante de la política española actual. “El propósito del despropósito no es negar el aplauso a una persona que ya no puede hacer daño a nadie, sino a un acto de convivencia política civilizada”, ha advertido.

En la política española de 2025 admitir un gesto o una idea del adversario resulta “peligroso”, porque todo lo que procede del rival político es percibido como “el mal absoluto”. En ese contexto, califica de “contranatura” que los diputados socialistas se vieran aplaudiendo una propuesta del PP que reconocía la trayectoria de Lambán.

“El aplauso te convierte inmediatamente en candidato a traidor. Y es sabido que Roma no paga traidores”, concluye Varela, subrayando que lo ocurrido no solo es una falta de respeto hacia Javier Lambán, sino un síntoma de la degradación de la convivencia política en España.