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El Gobierno desvió fondos europeos para pensiones y el Tribunal de Cuentas lo atribuye a la falta de presupuestos

El Tribunal de Cuentas señala que el Ejecutivo destinó 2.389 millones de euros de los fondos Next Generation al pago de pensiones, una finalidad no prevista inicialmente. El Gobierno asegura que es dinero sobrante.

ondacero.es

Madrid |

María Jesús Montero y Félix Bolaños en una foto de archivo | Europa Press

El Tribunal de Cuentas ha detectado que el Gobierno utilizó fondos europeos para el pago de pensiones, una finalidad para la que no estaban previstos. En concreto, el organismo fiscalizador señala que se destinaron 2.389 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation a cubrir pensiones de clases pasivas y complementos a mínimos.

Esta actuación figura como una de las principales salvedades en el informe sobre la Cuenta General del Estado correspondiente a 2024. Según el Tribunal, el uso de estos recursos no estuvo "suficientemente justificado", pese a que el Ejecutivo sostiene que se trataba de dinero sobrante.

El Tribunal vincula el desvío a la falta de nuevos presupuestos

El órgano fiscalizador vincula este desvío a la ausencia de unos Presupuestos Generales del Estado actualizados, una situación que se ha prolongado durante la legislatura. A su juicio, la falta de nuevas cuentas públicas ha obligado a recurrir a mecanismos extraordinarios para cubrir determinados gastos, como las pensiones.

Desde el Gobierno, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha defendido la prórroga de los presupuestos vigentes, asegurando que "están funcionando" y que están ofreciendo "un gran resultado económico y social" para el país.

Créditos extraordinarios y situación de la Seguridad Social

El informe del Tribunal también pone el foco en otras cuestiones relevantes, como la aprobación de créditos extraordinarios por valor de 77.000 millones de euros para hacer frente a gastos adicionales.

Además, advierte de que la Seguridad Social presenta un patrimonio neto negativo de 106.000 millones, una situación que se compensa mediante préstamos del Estado que ascienden a 126.000 millones, en torno al 8% del PIB.

División interna en el Tribunal de Cuentas

La aprobación de la Cuenta General del Estado no ha estado exenta de polémica dentro del propio Tribunal de Cuentas. El documento ha salido adelante con una notable división interna y seis votos críticos.

De hecho, uno de los consejeros ha emitido el primer voto en contra de la historia del organismo respecto a esta declaración, reflejando la tensión generada en torno al análisis de las cuentas públicas.