CRIMEN HORNACHOS

Las escuchas clave de la UCO que delataron a los presuntos asesinos de Francisca Cadenas: "Están dando palitos de ciego"

La UCO de la Guardia Civil logró encajar las piezas del crimen de Francisca Cadenas gracias a una serie de escuchas en la casa y los coches de los hermanos Julián y Manuel "Lolo" González, donde quedaron registradas su presunta obsesión con la víctima, su desprecio hacia la investigación y sus temores por el lugar donde ocultaron el cadáver.

ondacero.es

Madrid |

Una noche de mayo de 2017, Francisca Cadenas desapareció en apenas unos metros, entre la casa de unos amigos y la suya, en Hornachos. Durante años, el caso quedó envuelto en silencio, sospechas y un pueblo marcado por la ausencia. Solo mucho después, con una investigación relanzada y una estrategia distinta, los agentes empezaron a escuchar donde antes nadie había oído nada. Y, al otro lado de esos micrófonos, dos voces comenzaron a delatarse sin saberlo.

Las conversaciones registradas revelan una fijación sexual con la víctima, un creciente nerviosismo ante la presencia de los investigadores en el pueblo y comentarios despectivos sobre el trabajo policial, como el ya célebre "están dando palitos de ciego", que hoy forman parte del sumario del caso.

La reapertura del caso y el cerco de la UCO

Julián y Manuel "Lolo" González fueron detenidos años después de la desaparición de Francisca Cadenas, gracias al giro que dio la investigación cuando la UCO decidió reabrir el caso en Hornachos. Los agentes reconstruyeron la noche en la que la vecina desapareció, realizaron recreaciones a pocos metros de la vivienda de los sospechosos y se dejaron ver por el municipio, una estrategia que, combinada con la instalación de micrófonos, les permitió registrar las reacciones de los dos hermanos.

La UCO colocó micros tanto en la casa como en los coches de los González, convencida de que gran parte de la información clave saldría de sus propias conversaciones cotidianas. La presencia de los agentes en el pueblo, unida a la reaparición de carteles con la foto de Francisca, disparó la ansiedad de los investigados, que hablaban entre ellos, con amigos y, en ocasiones, incluso en solitario, pensando que nadie les escuchaba.

La "obsesión" con Francisca y los comentarios sexuales

Según el contenido de las grabaciones, los audios muestran la "obsesión sexual" de al menos uno de los hermanos, especialmente de Julián, con Francisca Cadenas. Los investigadores destacan que los comentarios sobre la víctima sexualizaban su figura incluso ocho años después de la desaparición, lo que para la UCO es un elemento relevante a la hora de perfilar el móvil del crimen.

En uno de los audios difundidos, los agentes recogen frases que apuntan a esa fijación persistente, con alusiones reiteradas a Francisca y a su físico en un tono marcadamente misógino. Esa manera de hablar de ella, ya con el paso de casi una década, refuerza ante el juez la tesis de que no se trató de un hecho puntual o fortuito, sino de una dinámica de deseo y control que habría desembocado en el asesinato.

"Están dando palitos de ciego": el desprecio a la investigación

Las escuchas también recogen cómo los dos hermanos valoraban, con aparente desprecio y falsa seguridad, el trabajo de la UCO mientras esta avanzaba en silencio. En una conversación que mantiene Manuel "Lolo" en el coche con un amigo, solo tres días después de otra charla captada por los agentes, se burla de los investigadores: "están dando palitos de ciego, lo mismo que pollo sin cabeza".

En ese mismo diálogo, "Lolo" insiste en minusvalorar la labor policial con otra expresión: "Están más perdidos que el barco del arroz", sugiriendo que la Guardia Civil no tendría pruebas concluyentes contra ellos. Para los investigadores, estas frases no solo muestran la sensación de impunidad de los sospechosos, sino que sirven para situar su estado anímico en un momento en que, en realidad, el cerco se estrechaba de forma decisiva.

Las frases que apuntan al lugar donde estaba enterrada Francisca

Más allá del tono burlón, algunas de las conversaciones recogidas por la UCO preocupan de forma especial a los agentes por lo que podrían revelar sobre el paradero de los restos de Francisca. En uno de los audios, Julián expresa una "preocupación" muy concreta relacionada con una zona de la vivienda, una inquietud que los investigadores consideran "muy relevante" y que han subrayado ante el juez.

Esa "preocupación", según se recoge en el sumario, podría aludir "directamente al lugar donde pudieran tener oculto los restos de Francisca Cadenas". Para los agentes, no se trata de una simple frase lanzada al aire, sino de un hilo del que tirar dentro de un patrón de comentarios en los que, sin saber que estaban siendo grabados, los hermanos relacionaban su miedo con espacios concretos de la casa.

El hallazgo del cuerpo en la vivienda de los hermanos

El 11 de marzo, tras meses de escuchas y análisis de las conversaciones, la UCO entró en la vivienda de los hermanos González. Los agentes picaron el suelo de una especie de hall que da acceso a la planta superior del inmueble y, bajo la solera, encontraron los restos de Francisca Cadenas, ocultos allí desde hacía nueve años.

Los restos estaban enterrados a escasa profundidad y tapados con cemento y losetas, en un lugar especialmente sensible: a pocos metros de donde, durante todo este tiempo, habían seguido viviendo el marido y los hijos de Francisca. Ese hall, convertido en un espacio de paso cotidiano para la familia, era en realidad la fosa clandestina en la que los presuntos asesinos habrían tratado de hacer desaparecer cualquier rastro del crimen.

Situación procesal de los investigados y papel de los audios

Tras el hallazgo del cuerpo, Julián y Manuel "Lolo" González fueron detenidos y se encuentran en prisión provisional, a la espera de juicio, como presuntos autores del asesinato de Francisca Cadenas. El sumario incorpora ahora los audios grabados por la UCO, que detallan tanto su obsesión con la víctima como sus intentos de restar importancia a la investigación, y que constituyen una de las principales piezas de cargo en la causa.

Client Challenge

Los investigadores de la UCO destacan ante el juez que esas conversaciones no son meros comentarios al calor del momento, sino un relato fragmentado de sus miedos, su fijación y sus movimientos, que ha permitido reconstruir el crimen y localizar el cadáver. En conjunto, las escuchas, la reapertura de la investigación y el hallazgo del cuerpo en la vivienda de los hermanos dibujan un escenario probatorio que ha sido clave para sentar en el banquillo a los presuntos asesinos de Francisca Cadenas.