La contradicción de Robles por su versión sobre la reunión con el embajador de Estados Unidos: las cámaras desmontan su relato horario
La ministra de Defensa aseguró que seguía reunida con el embajador estadounidense en España cuando la portavoz de la Casa Blanca habló sobre la colaboración de España con EE. UU. Sin embargo, una reconstrucción horaria desmiente su afirmación.
La polémica en torno a la reunión entre la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el embajador de Estados Unidos en España continúa creciendo. Robles afirmó este jueves que, cuando la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que España ya estaba colaborando con Washington en la crisis internacional, ella "todavía seguía reunida con el embajador".
El choque de versiones
Durante su defensa pública de la relación con Washington, Robles afirmó que la portavoz de la Casa Blanca habló mientras ella seguía con el embajador en su despacho, dando a entender que desconocía el anuncio estadounidense sobre la supuesta cooperación española.
"Cuando habló la portavoz, yo todavía estaba hablando con el embajador", llegó a declarar la ministra.
Sin embargo, las imágenes de Más Vale Tarde, reproducidas en 'Al Rojo Vivo' de La Sexta, sitúan la salida del embajador Benjamín León del Ministerio de Defensa a las 18:35 horas. La portavoz Karoline Leavitt compareció en la sala de prensa de la Casa Blanca a las 19:19, 45 minutos después de que el diplomático abandonara el edificio, lo que hace imposible que Robles siguiera reunida con él cuando se produjo la declaración.
La frase "estoy con Trump" y el contexto diplomático
El encuentro entre Robles y Benjamín León se celebró 24 horas después de que Donald Trump amenazara con romper las relaciones comerciales con España por la negativa del Gobierno a permitir el uso de las bases de Rota y Morón en la ofensiva contra Irán. En ese clima de máxima tensión, el Ejecutivo reiteró su negativa a ceder las bases, pero al mismo tiempo buscó subrayar la "fiabilidad" de España como socio de la OTAN y aliado atlántico.
En ese marco se produce el "mudo" captado por las cámaras en el despacho de Robles: mientras los reporteros toman imágenes sin sonido, se escucha a la ministra anunciar que va a apagar la calefacción y, de fondo, una frase en la que parece decir "yo estoy con Trump, lo que pasa es que aquí…".
Carlos Alsina subraya que el audio es poco nítido y que no se conoce el contexto exacto, aunque apunta que ya hay voces en privado que sostienen que Robles "va por libre o es un gobierno en sí misma".
Fragata "Cristóbal Colón" y confusión sobre la cooperación
El ruido político se amplifica por el despliegue de la fragata "Cristóbal Colón" hacia el Mediterráneo oriental, dentro de una misión europea de apoyo a la defensa de Chipre. La Casa Blanca aseguró que España "se ha mostrado de acuerdo en cooperar militarmente en las últimas horas", vinculando esa decisión al esfuerzo conjunto liderado por Estados Unidos frente a Irán.
El Gobierno español, y en particular la ministra de Defensa, han insistido en que el envío de la fragata responde a compromisos europeos y no a una operación bajo mando estadounidense, negando tajantemente que exista un cambio de criterio sobre la cooperación militar con Washington. El desajuste entre el relato de Madrid y el de la Casa Blanca, unido a la controversia horaria sobre la reunión de Robles con el embajador, alimenta la sensación de descoordinación diplomática.
Daño a la credibilidad y lecturas políticas
El hecho de que las cámaras de La Sexta acrediten que el embajador dejó Defensa 45 minutos antes de la comparecencia de Leavitt pone en cuestión la literalidad del relato de Robles y abre la puerta a la acusación de haber utilizado el horario como argumento de descargo.
Al mismo tiempo, las "misteriosas" palabras sobre Trump, difundidas y analizadas en Onda Cero, dan munición a la oposición, que acusa al Gobierno de opacidad y de enviar mensajes contradictorios a Washington y a la opinión pública española.
Con la fragata en ruta hacia Chipre y la Casa Blanca presentando a España como socio cooperante, la erosión de la credibilidad de Robles se convierte en un factor político más en un conflicto ya marcado por la presión de Trump y por la sensibilidad del electorado ante cualquier sombra de alineamiento automático con la estrategia militar estadounidense.