El Congreso convalida el decreto anticrisis que rebaja el IVA de la energía y los carburantes
La Cámara Baja da luz verde a un paquete de más de 5.000 millones para paliar el impacto del conflicto en Oriente Medio, con el respaldo de la mayoría de los socios del Gobierno y la abstención del PP.
El Pleno del Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves el real decreto ley de medidas urgentes para hacer frente al impacto económico del conflicto en Oriente Medio, un paquete que moviliza más de 5.000 millones de euros e incluye, entre otras iniciativas, la rebaja del IVA de la electricidad, el gas y los carburantes.
La norma salió adelante con 175 votos a favor, correspondientes a la mayoría de socios parlamentarios del Ejecutivo, frente a 33 votos en contra de Vox y 141 abstenciones, entre ellas las del PP y Podemos. El texto será ahora tramitado como proyecto de ley, lo que permitirá la introducción de modificaciones durante su paso por las Cortes.
El decreto contempla una batería de medidas fiscales orientadas a contener el encarecimiento de la energía. Entre ellas destacan la reducción del IVA de la luz, el gas y los combustibles, la rebaja del impuesto de hidrocarburos aplicable a gasolina y diésel, la disminución del impuesto especial de la electricidad y la suspensión del impuesto a la generación eléctrica.
Además, incluye una bonificación de 20 céntimos por litro de carburante para profesionales, la prórroga hasta final de año de las mejoras en el bono social eléctrico y diversas iniciativas destinadas a reforzar el sistema energético nacional.
Proteger a corto plazo y reforzar la soberanía energética
Durante el debate parlamentario, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió que el decreto tiene un doble objetivo: "proteger y preparar". Según explicó, las medidas buscan tanto amortiguar los efectos inmediatos de la crisis como avanzar en la autonomía energética del país. En este sentido, aseguró que las gasolineras ya reflejan el 90% de la bajada fiscal aplicada.
El paquete normativo obtuvo un amplio respaldo entre los socios del Gobierno, aunque varios grupos aprovecharon para reclamar una mayor ambición y la incorporación de nuevas medidas. Desde ERC, su diputada Inés Granollers destacó el apoyo a las políticas de transición energética y subrayó la ampliación de la distancia de autoconsumo hasta los cinco kilómetros como una aportación clave de su formación.
Junts, cuyo apoyo resultaba determinante, justificó su voto favorable en la inclusión de propuestas dirigidas a aliviar la carga fiscal de la clase media y trabajadora, entre ellas el compromiso de estudiar la exención del IVA para pequeños autónomos.
Críticas por la falta de ambición y el impacto fiscal
Otros grupos que respaldaron el decreto también expresaron reservas. EH Bildu valoró positivamente medidas como el escudo social o el apoyo a la industria electrointensiva, pero criticó la rebaja generalizada de impuestos sin mecanismos de control de precios. En una línea similar, el PNV consideró el paquete "útil y necesario", aunque insuficiente para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
La abstención del PP centró parte del debate. Su portavoz económico, Juan Bravo, calificó el decreto de "insuficiente" y "tardío", y reprochó al Ejecutivo no incluir la deflactación del IRPF. Asimismo, criticó que parte del coste de las rebajas fiscales recaiga sobre las comunidades autónomas.
Podemos también optó por la abstención para no bloquear la iniciativa, aunque la consideró una respuesta "ineficaz" e "injusta". Por su parte, Vox fue el único grupo que votó en contra, al rechazar el impulso a las energías renovables y denunciar supuestas irregularidades en el sector de los hidrocarburos.
Con su convalidación, el Gobierno logra sacar adelante una de sus principales respuestas económicas a la crisis internacional, aunque el debate parlamentario anticipa cambios en su tramitación como proyecto de ley.