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El cambio de Yolanda Díaz respecto al plan de paz de Trump: de "una farsa" al “primer paso para acabar con la mayor atrocidad”

Tras conocerse el acuerdo de paz entre Israel y Hamás, la declaración de la vicepresidenta se alejaba de las que efectuó la semana pasada cuando tachaba de "farsa" el plan de Donald Trump.

ondacero.es

Madrid |

La vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, ha protagonizado en una semana un cambio en su discurso sobre el plan de paz impulsado por Estados Unidos y avalado por Israel y Hamás. Lo que el pasado 30 de septiembre calificó como "una farsa", lo ha descrito ahora como "el primer paso para acabar con la mayor atrocidad del siglo XXI".

El cambio se produce tras la entrada en vigor del alto el fuego en Gaza y el acuerdo entre el Gobierno israelí y Hamás para iniciar la primera fase del plan estadounidense. En un acto celebrado en los Desayunos Informativos de Europa Press, Díaz aseguró que ese entendimiento "marca el inicio del fin del sufrimiento del pueblo palestino", aunque subrayó que la paz solo será real si es justa y si el propio pueblo palestino decide su futuro.

La vicepresidenta pidió la convocatoria de una conferencia internacional de paz bajo el amparo de Naciones Unidas, y reveló que se ha reunido telemáticamente con Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios palestinos, para avanzar en esa dirección. "Europa debe tener voz propia y no asumir la injusticia como rutina. No puede haber paz duradera mientras un pueblo viva bajo ocupación", afirmó.

Las palabras contrastan con las pronunciadas hace apenas unos días, cuando Díaz denunciaba que el plan de Donald Trump y Benjamin Netanyahu "excluía a los palestinos” y “pretendía consolidar la impunidad de Israel". En aquel momento, el sector socialista del Gobierno mostraba una actitud más pragmática, lo que evidenció la división dentro del Ejecutivo respecto al proceso de paz.

Este jueves, sin embargo, Díaz celebró la aprobación del decreto que restringe la compraventa de armas con Israel y aseguró que España se sitúa “a la vanguardia ética y política” en la defensa de los derechos humanos. "España es un país que no mira hacia otro lado”, dijo, aunque pidió dar “más pasos para desmantelar la economía del genocidio".