El BOE publica la jubilación forzosa por edad del juez Peinado cuatro días después de enviar a Begoña Gómez a juicio
Los jueces pueden jubilarse a partir de los 65 años. Si deciden extender la edad, a los 72 se les jubila de manera forzosa.
Agencias | Nerea Pardillo
Madrid |
El juez Juan Carlos Peinado pone fin a su trayectoria en la carrera judicial este domingo a los 72 años, cuatro días después de enviar a juicio con jurado popular a Begoña Gómez, la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Peinado, titular del juzgado número 41 de Plaza de Castilla desde 2016, ingresó en la carrera judicial en septiembre de 1992.
Según la ley, los jueces pueden jubilarse a partir de los 65 años, siempre y cuando avisen al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con seis meses de antelación. Si deciden continuar más allá de esa edad, como es el caso de Peinado, se les jubila forzosamente a los 72 años.
Peinado ingresó en la carrera judicial con 40 años por el turno de juristas de reconocida competencia y tras trabajar en otras actividades ligadas al derecho. Antes de llegar a los juzgados de Plaza de Castilla, estuvo en otros. Empezó en los de Arenas de San Pedro (Ávila), después recaló en Talavera de la Reina (Toledo), Albacete y Getafe, hasta llegar a Madrid en 2012, donde empezó en el Juzgado de lo Penal Número 7.
Una instrucción marcada por decisiones controvertidas
Como tenía previsto, y tras sus vacaciones de verano, ha puesto punto y final a su carrera tras dictar el auto por el cual envía a Begoña Gómez a juicio con jurado, una instrucción no exenta de polémica, en la que ha llegado a comparar el caso con conductas "más propias de regímenes absolutistas" y el reinado de Fernando VII.
Durante estos dos años y medio de instrucción, el magistrado ha ido a Moncloa a interrogar al presidente del Gobierno y al ministro de Justicia, al que pidió imputar, pero sin éxito, ha imputado a siete personas, entre ellas el delegado del Gobierno en Madrid, y ha investigado cinco delitos.
Otros casos de los que se ha hecho cargo
La instrucción ha estado marcada por decisiones controvertidas, como las citaciones en sábado, domingo o Miércoles Santo. Antes de este caso, Peinado era un gran desconocido para el gran público, aunque ha llevado otros casos también sonados, como el del triple crimen en un despacho de abogados del barrio madrileño de Usera en 2016 -que acabó juzgado en Venezuela-, o una demanda, ya archivada, contra los concejales Pablo Soto y Guillermo Zapata por mensajes ofensivos en redes sociales en 2015.
Abrió incluso diligencias contra el exfutbolista Raúl González Blanco por presunta ocultación de patrimonio. También ha investigado el supuesto hackeo de los correos de la pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, o una denuncia de Hazte Oír contra el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, por la paralización de un autobús reivindicativo.
Al final de su carrera, Peinado ha recibido varias querellas por prevaricación y quejas ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), como la del ministro Félix Bolaños, en el contexto de su investigación a Begoña Gómez, pero ninguna ha prosperado.