El PP se abre a la entrada de Vox en sus gobiernos autonómicos para desbloquear las investiduras
Desde Génova señalan que no pondrán problema a esa exigencia si sirve para garantizar que las comunidades cuenten con gobiernos estables.
La dirección nacional del PP ha abierto la puerta a que Vox entre a formar parte de los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León si esa condición resulta imprescindible para desbloquear las investiduras. Según fuentes populares consultadas por Servimedia, la prioridad del partido es garantizar la estabilidad política en estos territorios tras las últimas elecciones autonómicas.
La posición del PP llega después de que Vox elevara el tono en las negociaciones y reclamara participar directamente en los ejecutivos regionales como condición para facilitar la formación de gobiernos. Desde Génova señalan que no pondrán problema a esa exigencia si sirve para garantizar que las comunidades cuenten con gobiernos estables.
Los populares presionan así a la formación liderada por Santiago Abascal para cerrar cuanto antes la segunda ronda de pactos autonómicos abierta tras los comicios de Castilla y León. El objetivo del PP es resolver los acuerdos antes de que arranque el siguiente ciclo electoral, con las elecciones andaluzas previstas entre finales de mayo y mediados de junio.
Tras los resultados en Castilla y León, el PP considera que logró cumplir uno de sus principales objetivos electorales al contener el crecimiento de Vox, que aspiraba a superar el 20% de los votos pero finalmente no alcanzó esa cifra. No obstante, la formación de Abascal logró su mejor resultado histórico en unas elecciones autonómicas.
En este contexto, la dirección popular intenta reforzar su relato político responsabilizando a Vox de los retrasos en la formación de gobiernos. Desde el entorno del partido plantean una pregunta dirigida a su socio potencial: "Si no quieren gobernar, ¿para qué sirven?", en referencia a las dificultades para cerrar acuerdos.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, insistió este lunes en la necesidad de que se materialicen los pactos. Durante su intervención ante la Junta Directiva Nacional repitió en varias ocasiones la expresión "¡ya está bien!" para exigir avances en las negociaciones.
Feijóo defendió que el mandato de las urnas en las tres comunidades autónomas es que el PP lidere los gobiernos con el apoyo de Vox. A su juicio, cualquier otra interpretación responde a intereses partidistas y genera un "ruido" político que no favorece la estabilidad institucional.
El presidente del PP también reclamó "responsabilidad" a Vox y reprochó a la formación que haya priorizado sus estrategias electorales frente a la necesidad de facilitar la gobernabilidad. En ese sentido, recordó el fracaso de la investidura tras las elecciones generales de 2023 como un precedente que, a su juicio, no debería repetirse.
El PP abre la puerta a Vox
Mientras Feijóo pedía acelerar las negociaciones, Santiago Abascal aseguró ante los medios que su partido "va a gobernar en las tres regiones", lo que implicaría su entrada en los ejecutivos autonómicos mediante acuerdos programáticos con el PP.
Lejos de rechazar esa posibilidad, la dirección popular ha respondido que aceptaría esa exigencia si sirve para desbloquear las investiduras. Fuentes de Génova señalan a Servimedia que, si Vox reclama consejerías en gobiernos presididos por el PP para garantizar la estabilidad, no supondrá un obstáculo para cerrar los acuerdos.
Aun así, la posición oficial del PP es que su preferencia inicial pasa por acuerdos parlamentarios sin necesidad de integrar a Vox en los gobiernos. Sin embargo, dentro del partido se extiende la idea de que incorporar a la formación de Abascal en los ejecutivos podría diluir su discurso y desgastar su perfil político.
La presidenta extremeña, María Guardiola, ya ha planteado públicamente la posibilidad de que Vox entre en su Ejecutivo con una representación proporcional a sus resultados electorales. En Aragón, el presidente Jorge Azcón también ha dejado abierta esa puerta si resulta imprescindible para alcanzar un acuerdo.
Más reticentes se muestran, por el momento, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y algunos dirigentes territoriales, aunque ninguno descarta completamente esa opción.
La dirección nacional del PP, no obstante, trata de evitar posibles asimetrías entre territorios. Génova considera que Vox debería mantener una posición coherente y no aceptar entrar en algunos gobiernos autonómicos mientras permanece fuera de otros.
El relato del bloqueo
Mientras continúan las negociaciones, el PP también prepara su estrategia discursiva en caso de que Vox decida quedarse fuera de los ejecutivos. En ese escenario, varios dirigentes populares advierten de que la formación de Abascal tendría que explicar a los ciudadanos su decisión.
Extremadura y Aragón tienen como fecha límite la primera semana de mayo para cerrar acuerdos de investidura. En Castilla y León los plazos son más amplios, lo que podría retrasar el primer intento de investidura de Mañueco también hasta principios de mayo, coincidiendo ya con la precampaña de las elecciones andaluzas, lo que podría llevar a que el acuerdo se alcanzase después de esos comicios.