Agencias | Nerea Pardillo
Madrid |
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de que en Madrid y Barcelona "casi no quedan pisos por menos de 700 euros al mes", según un análisis sobre la oferta de alquiler en ambas ciudades. No solo es la única conclusión alarmante, el mismo estudio avisa de que una persona con unos ingresos netos de 2.000 euros mensuales encuentra "serias dificultades" para acceder a una vivienda en solitario sin asumir "un elevado esfuerzo económico".
El estudio, publicado en OCU Fincas y Casas, señala que el mercado del alquiler en estas ciudades "empieza" en casi 1.000 euros. Para realizar el estudio, la OCU ha cogido como referencia una persona con contrato indefinido que busca una vivienda completa para vivir habitualmente y tiene ahorros.
Para definir el esfuerzo económico, se toman dos umbrales: 700 euros al mes, que es el umbral "teóricamente ideal" del 35% de los ingresos, y 1.000 euros al mes, que es la mitad del salario. "En Madrid, apenas se localizaron 13 viviendas por debajo de los 700 euros mensuales; en Barcelona la cifra fue aún menor, con solo nueve viviendas disponibles".
Si se toma como referencia los 1.000 euros al mes, las cifras no son mejores. En Madrid, 543 viviendas, mientras que en Barcelona solo hay 150 disponibles. Además, esto no significa que todas las viviendas ofrezcan la posibilidad de estabilidad. En la ciudad condal, el 84% son alquileres temporales, mientras que en la capital de España, tres de cada 10 corresponden a alquileres de corta estancia.
Además, que una persona pueda permitirse alquilar una de estas viviendas, no depende solo de su sueldo y de que pueda pagar el alquiler mensual, ya que "muchos" de estos inmuebles exigen fianzas y garantías equivalentes a dos o tres mensualidades, más el mes en curso. Por lo tanto, en una vivienda con un alquiler de 1.000 euros al mes, puede ser necesario disponer previamente de hasta 4.000 euros.
El estudio también muestra "importantes diferencias" entre ambas ciudades si se habla de dónde se encuentran esas viviendas. En el caso de Madrid, la oferta está "relativamente repartida" entre varios distritos, pero en Barcelona, "gran parte" se encuentra en Ciutat Vella.
Así las cosas, el estudio muestra unos datos "especialmente significativos" porque el perfil de referencia "no se corresponde" con personas en situación vulnerable, sino que se trata de personas "con empleo estable y unos ingresos que se sitúan en niveles próximos o incluso superiores a los salarios de una parte importante de la población trabajadora y, sin embargo, incluso en estas condiciones, encontrar una vivienda para vivir solo exige destinar una proporción muy elevada de los ingresos al alquiler".