Las medidas que plantea Bruselas ante la subida de precios por la guerra: de compartir queroseno a rebajar impuestos de la luz
La Comisión Europea ha dibujado un mapa de socorro contra la escalada de precios energéticos derivada de la guerra en Oriente Medio, con un paquete de recomendaciones que van desde el reparto de queroseno entre aerolíneas hasta la rebaja de impuestos sobre la electricidad y la protección de los hogares más vulnerables.
Frente a una crisis que está afectando industrias desde la energética hasta la de transportes, los líderes del viejo continente buscan desesperadamente paliar los efectos que el bloqueo del estrecho de Ormuz está generando en las economías en todo el mundo. Para ello, la Comisión Europea ha presentado una serie de guías y recomendaciones para frenar el impacto inmediato en familias e industria, sin perder de vista la urgencia de acelerar la electrificación y la dependencia de los combustibles fósiles.
La factura de la guerra: 24.000 millones de euros
Desde que se intensificó el conflicto en la región, la Unión Europea habría gastado unos 24.000 millones de euros adicionales en importar combustibles fósiles, lo que ha rebotado directamente en las facturas de gas, diésel y, en menor medida, en la electricidad. Bruselas subraya que este sobrecoste se ha acumulado en apenas algo más de 50 días de guerra, lo que convierte la crisis energética en un golpe directo al crecimiento económico y al poder adquisitivo.
Para la Comisión, ahora priman "medidas oportunas, específicas y temporales", que puedan aplicarse en cuestión de semanas, sin romper las reglas de competencia ni el control de déficit. "Estamos preparados para tomar medidas adicionales en el mercado energético si fuera necesario", advertía este miércoles la comisaria de Competencia, Teresa Ribera.
Del queroseno compartido a más electricidad
Uno de los ejes del plan consiste en reducir el consumo de combustibles líquidos, especialmente diésel y queroseno para aviones, que son los más sensibles al encarecimiento de los precios. La Comisión europea propone que los Estados fomenten el transporte público, el teletrabajo y el uso de vehículos más eficientes, mientras exploran fórmulas para compartir reservas de queroseno entre aerolíneas en caso de tensiones puntuales.
Por otro lado, la institución insiste en que la UE debe "consumir menos energía" y "más electricidad", apostando por renovables y electrificación de la industria y el transporte. "Necesitamos más energías renovables, más electrificación y una mayor eficiencia energética", ha resaltado el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen.
Rebajas de impuestos sobre la luz
Entre las recomendaciones más directas figura pedir a los gobiernos que rebajen los impuestos especiales sobre la electricidad, sobre todo para los hogares con ingresos más bajos y sectores industriales muy expuestos. Bruselas insiste en que estas reducciones deben ser "temporales, focalizadas y reversibles", para evitar distorsiones en el mercado y respaldar la transición energética.
Para facilitar estas ayudas, la Comisión prevé un nuevo marco temporal de ayudas estatales que dará más flexibilidad a los países para aliviar la factura de la luz, sin tener que recurrir a mecanismos más complejos. "Las medidas deben ser coordinadas entre Estados miembros, para evitar que un solo país soporte todo el coste", señalan desde el Ejecutivo comunitario.
Protección de los hogares vulnerables
Otra de las líneas expuestas en Bruselas pasa por blindar a los consumidores más vulnerables frente a la volatilidad de precios, incluidos los cortes de suministro. La Comisión plantea que los países consideren prohibir interrumpir la electricidad en hogares con riesgo de pobreza energética, mientras se combinan vales de energía y bonos directos con ingresos.
En el ámbito de la movilidad, se sugiere reducir el precio del transporte público e, incluso, estudiar la gratuidad parcial en determinados días o franjas horarias, para que las familias dependan menos del coche privado. "El objetivo es que las medidas no se queden en paliativos, sino que aceleren la transición hacia un sistema más resiliente", reza el documento oficial de la CE.
Coordinación europea y el plan 'AccelerateEU'
El conjunto de propuestas se enmarca en una iniciativa bautizada como AccelerateEU, que se debatirá en el próximo Consejo Europeo informal que se celebrará en Chipre. Operará como un puente entre alivio a corto plazo y reformas estructurales: desde la flexibilización de normas de llenado de reservas de gas hasta la redefinición de cargas de red y de la fiscalidad energética.
En este marco, Bruselas también pedirá que la electricidad tribute menos que los combustibles fósiles, reforzando la ventaja económica de plantas renovables y de la electrificación industrial. "El dinero público por sí solo no cubrirá los 600.000 millones necesarios hasta 2030", reconocía la Comisión, que ya ha anunciado una cumbre con el sector financiero para movilizar inversión privada.