PAZY Y TAXDOWN

Declaración de la renta de un fallecido: el trámite con Hacienda que muchos herederos desconocen y que puede hacerles perder dinero

Los expertos recuerdan que los familiares deben presentar la renta del fallecido si estaba obligado a hacerlo y que, en algunos casos, pueden reclamar devoluciones económicas.

ondacero.es

Madrid |

Cementerio de Comillas | Ayuntamiento de Comillas

La campaña de la declaración de la renta continúa y millones de contribuyentes ultiman estos días sus trámites con Hacienda. Sin embargo, existe una obligación fiscal que sigue generando numerosas dudas entre las familias españolas: qué ocurre con la declaración de la renta cuando una persona fallece.

Lejos de quedar anulada, la obligación puede mantenerse. Si la persona fallecida cumplía los requisitos para presentar la declaración, serán sus herederos quienes deban realizar el trámite ante la Agencia Tributaria dentro de los mismos plazos establecidos para el resto de contribuyentes.

Según alertan las plataformas Pazy y TaxDown, especializadas en acompañamiento familiar y gestión fiscal, miles de familias desconocen cada año esta obligación, lo que puede traducirse en errores administrativos o incluso en la pérdida de devoluciones económicas.

¿Hay que presentar la declaración de la renta de una persona fallecida?

Sí. Los herederos deben presentar la declaración correspondiente al ejercicio fiscal en el que se produjo el fallecimiento, siempre que el contribuyente estuviera obligado a declarar por sus ingresos.

Además, esta declaración debe realizarse de forma individual y no puede integrarse automáticamente en la declaración conjunta de la unidad familiar, salvo supuestos específicos contemplados por la normativa.

Para completar el proceso suele ser necesario reunir documentación adicional, acreditar la condición de heredero y gestionar el acceso a la información fiscal del fallecido.

Qué ocurre si la declaración sale a devolver

Uno de los aspectos menos conocidos es que la declaración de una persona fallecida puede resultar tanto a pagar como a devolver.

Cuando el resultado es favorable al contribuyente, los herederos tienen derecho a reclamar la devolución correspondiente. No obstante, para recibir ese dinero deberán presentar documentación como el certificado de defunción, el testamento o los justificantes bancarios exigidos por la Agencia Tributaria.

"Una gran parte de las familias desconoce que debe presentar la declaración de la renta de un fallecido, lo que en algunos casos puede derivar en errores o en la pérdida de devoluciones económicas", explica Aitor Fernández, experto fiscal de TaxDown.

Los errores más frecuentes de los herederos ante Hacienda

Los especialistas identifican varios fallos que se repiten cada campaña de la renta:

  • No presentar la declaración del fallecido.
  • No reclamar devoluciones a las que se tiene derecho.
  • Intentar acceder a los datos fiscales mediante credenciales digitales ya inhabilitadas.
  • No acreditar correctamente la condición de heredero.

Estas situaciones suelen generar retrasos y complicaciones administrativas en un momento especialmente delicado para las familias.

Un trámite más en un momento difícil

Más allá de las obligaciones fiscales, los expertos recuerdan que este tipo de gestiones llegan en un contexto de especial carga emocional para los familiares.

"Cuando fallece un ser querido, las familias se enfrentan a una acumulación de gestiones que muchas veces desconocen. La declaración de la renta es una de ellas, y puede generar incertidumbre y estrés añadido", señala María Hermida, directora de Marketing de Pazy.

Por ello, ambas compañías destacan la importancia de contar con información clara y herramientas digitales que faciliten estos trámites y eviten errores.

La importancia de planificar

Los expertos también subrayan que cada vez más personas optan por anticipar aspectos relacionados con su fallecimiento, no solo desde el punto de vista emocional, sino también administrativo.

En plena campaña de la renta, el mensaje es claro: conocer las obligaciones fiscales tras el fallecimiento de un familiar puede evitar problemas con Hacienda, facilitar la gestión a los herederos y evitar la pérdida de dinero por devoluciones no reclamadas.