CIENCIAS

Qué es Navier-Stokes, el problema del milenio que ha resuelto la IA de OpenAI con la aportación de dos matemáticos españoles

La compañía estadounidense asegura que uno de sus modelos de inteligencia artificial ha encontrado una solución al problema, un hallazgo que ha sido realizado por un modelo aún no presentado públicamente.

Aurora Molina

Madrid |

Fotografía de archivo de un ordenador con el logo de OpenAI | EFE/ Angel Colmenares

El trabajo previo de dos matemáticos españoles, Diego Córdoba y Luis Martínez Zoroa, ha sido determinante para que la IA de OpenAI haya resuelto Navier-Stokes, uno de los seis 'Problemas del Milenio'.

La compañía estadounidense aseguró este miércoles que uno de sus modelos de inteligencia artificial ha encontrado una solución al problema, un hallazgo que ha sido realizado por un modelo aún no presentado públicamente.

Navier-Stokes es un antiguo reto matemático que trata de probar si las ecuaciones que describen el movimiento del agua y del aire tienen siempre soluciones ordenadas o se pueden romper y volver infinitas.

Según apunta la agencia EFE, fueron fórmulas creadas en el siglo XIX para estudiar los fluidos y utilizar las leyes de la física para calcular la velocidad y la presión. Han servido durante años para simular el movimiento del mar, del viento o del humo, pero nadie había conseguido probar hasta ahora si esas ecuaciones funcionan siempre en tres dimensiones.

Contribuciones previas

"El problema del milenio está resuelto", ha dicho en declaraciones a la citada agencia el matemático Diego Córdoba, quien reconoce estar "entre la decepción y la alegría" tras haberse conocido el hallazgo.

A las pesquisas y primeras evidencias de principios del siglo XX, Córdoba ha sumado dos herramientas fundamentales para avanzar en estos hallazgos: primero los ordenadores y después la inteligencia artificial; pero insiste en que la resolución del problema no habría sido posible sin sus aportaciones -y las de Zoroa- previas.

Problema Navier-Stokes | OpenAI / Europa Press

Y no muestra ninguna sorpresa porque finalmente haya sido una IA la que haya resuelto el problema, porque es "una revolución" y ya una herramienta "imprescindible" para los matemáticos. "Lo que nosotros hacemos a mano, la IA lo hace mucho más rápido; sin nuestro trabajo, sin nuestro método, ellos no habrían podido probarlo. La IA necesita nuestra idea, y nosotros lo que necesitamos es tiempo, pero el tiempo no es un problema para la inteligencia artificial".

Reivindican un reconocimiento justo

Por su parte, la presidenta de la Real Sociedad Matemática Española (RSME), María Victoria Otero, reitera en declaraciones a Europa Press que "es evidente que la IA se ha apoyado en contribuciones previas realizadas por matemáticos humanos, un aspecto que seguramente no ha quedado suficientemente claro a la hora de presentar este hallazgo".

Insiste, por tanto, en que "más allá de lo impactante de la solución, lo que aún falta en este proceso es una validación completa, rigurosa y con criterios científicos del descubrimiento, y cuando esta llegue es indudable que debe haber un justo reconocimiento a las imprescindibles contribuciones de los matemáticos españoles y miembros de la RSME".