El Valle Salado de Añana (Álava) entra en el exclusivo grupo de los 32 'Lugares Mágicos de España'
Su historia de producción salinera, desde hace aproximadamente 7.500 años, lo convierte en la salina más antigua del mundo
El Valle Salado de Añana (Álava) ha sido reconocido como uno de los 'Lugares Mágicos de España', una distinción que lo incorpora a una exclusiva red nacional formada por tan solo 32 enclaves de extraordinario valor histórico, cultural, natural y patrimonial.
En un comunicado, su Fundación ha destacado que el reconocimiento adquiere especial relevancia por el carácter selectivo de esta iniciativa. En la convocatoria de 2026, se presentaron 242 candidaturas, de las que únicamente catorce han obtenido esta nueva distinción, elevando de 18 a 32 el número total de espacios reconocidos en España.
El galardón ha sido recogido por el director gerente de la Fundación Valle Salado de Añana, Pablo de Oraá, acompañado por el alcalde de Salinas de Añana, Juan Carlos Medina, durante el VI Encuentro Nacional de Pueblos Mágicos de España, celebrado en Padrón (La Coruña).
Con este nombramiento, el Valle Salado pasa a compartir reconocimiento con enclaves tan emblemáticos como el Teatro Romano de Mérida, el Palacio Episcopal de Astorga, obra de Antoni Gaudí, los Yacimientos de Atapuerca o el Cabo Finisterre.
El Valle Salado de Añana constituye uno de los paisajes culturales "más extraordinarios del mundo", han subrayado. Su historia de producción salinera, documentada mediante excavaciones arqueológicas desde hace aproximadamente 7.500 años, lo convierte en la salina más antigua del mundo y en un testimonio excepcional de la relación entre el ser humano y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
Su singular arquitectura, formada por miles de eras de cristalización y canales de distribución de salmuera, junto con los conocimientos tradicionales transmitidos durante generaciones, conforman un patrimonio vivo que continúa recuperándose y manteniéndose en funcionamiento.
Esta distinción reconoce también el trabajo desarrollado por la Fundación Valle Salado de Añana para recuperar y conservar este paisaje milenario, convirtiéndolo en un referente internacional de recuperación patrimonial, producción sostenible de sal y turismo cultural.
El proyecto demuestra cómo la conservación del patrimonio puede convertirse en un motor de desarrollo económico, social y cultural para el medio rural, generando nuevas oportunidades sin renunciar a la identidad y los valores históricos del territorio, han destacado.