Osakidetza pone en marcha una nueva red de atención especializada y coordinada a niños y adolescentes con patologías crónicas complejas o limitantes para la vida y necesidades de cuidados paliativos, así como sus familias. Haursare pretende garantizar atención continuada 24 horas al día, 7 días a la semana en toda Euskadi y también en el domicilio en caso de que fuese necesario. El nuevo modelo "conecta todo el sistema sanitario", hospitales de referencia, Atención Primaria y domicilio, que pasa a ser un espacio central del cuidado", con el objetivo de que "cada niño y cada niña reciba la atención más adecuada, en el lugar más adecuada y en el momento más adecuado con una coordinación fluida entre todos los niveles", ha explicado el consejero.. Cuenta con equipos multidisciplinares hospitalarios, e incorpora la figura de la enfermera gestora de casos.
El 6,8% de la población
En función de los datos de Osakidetza, los niños y adolescentes con patología crónica compleja representan el 6,8% de la población pediátrica y alrededor de 90 de cada 10.000 menores necesitan cuidados paliativos. No obstante, su impacto sobre el sistema sanitario es mayor, ha explicado el consejero Alberto Martinez, dado que concentran aproximadamente el 20% de las hospitalizaciones pediátricas, más de la mitad de las estancias en UCI y ocho de cada diez fallecimientos hospitalarios pediátricos. Además, detrás de estas cifras hay "familias que necesitan acompañamiento continuado, respuestas rápidas y cercanas, y coordinación real".
Nuevo modelo
El nuevo modelo organiza la atención como "un continuo asistencial" que se adapta a la fase de la enfermedad y al nivel de complejidad de cada menor, para lo que se utilizarán herramientas de valoración validadas.
Una de las principales novedades del proyecto es la garantía de atención continuada 24 horas al día, 7 días a la semana en toda Euskadi y también en el domicilio. La Atención Primaria será el eje central del seguimiento, apoyada por equipos hospitalarios especializados, contando con equipos multidisciplinares hospitalarios en las cuatro Organizaciones Sanitarias Integradas de referencia (los hospitales de Cruces, Basurto, Donostia y Araba), formados por pediatras, enfermeras especialistas en pediatría, trabajadores sociales y psicólogos, en "estrecha coordinación" con Atención Primaria y con el resto de dispositivos del sistema.
En total, el despliegue prevé una red de 16 enfermeras distribuidas en las distintas áreas sanitarias integradas, con el objetivo de reforzar la capacidad de seguimiento, apoyo y acompañamiento a lo largo de todo el proceso de enfermedad.