Greenpeace alerta: playas en Euskadi en riesgo de desaparición
Para 2050, playas como Gaztetape o Muriola podrían desaparecer bajo el mar. La organización ecologista Greenpeace denuncia que la gestión del litoral vasco ignora los efectos del cambio climático.
Según un informe de Greenpeace, Euskadi se enfrenta a una grave amenaza climática en su costa. La organización denuncia que, pese a los evidentes impactos del cambio climático, las autoridades vascas continúan impulsando construcciones y normativas que favorecen la urbanización de los últimos tramos libres del litoral, incluso en áreas de alto riesgo.
El informe advierte que, si no se toman medidas urgentes, el nivel del mar podría subir una media de 26 centímetros para 2050, lo que supondría la pérdida de hasta 26 metros de playa en algunas zonas. Esto afectaría gravemente a arenales emblemáticos como Gaztetape (Getaria) o Muriola (Barrika), que podrían desaparecer por completo y la pérdida de cerca de la mitad de su extensión en el caso de Itzurun, Karraspio, Isuntza y Gorrondatxe.
Además, Greenpeace critica el aumento de la presión turística en la costa vasca, que alcanzó cifras récord en 2024 con 4,7 millones de visitantes.
En este mismo informe la organización ecologista se refiere al polémico proyecto de construcción de una segunda sede del museo Guggenheim en la reserva de la biosfera de Urdaibai. Greenpeace lo califica como el “proyecto más negativo del Estado”, al afectar zonas protegidas como las marismas de Murueta, donde se ha reducido la servidumbre de protección costera para facilitar la construcción.
Soluciones para proteger la costa vasca
- Greenpeace plantea una serie de medidas urgentes y eficaces para hacer frente al deterioro del litoral.
- Renaturalización y restauración del litoral, apostando por soluciones basadas en la naturaleza y abandonando medidas artificiales
- Reducción de la exposición al riesgo, usando mapas y datos sobre riesgos de inundación y erosión y evitar construir en zonas vulnerables o áreas de riesgo.
- Adaptación local y participativa, desarrollando planes de adaptación climática en cada municipio costero.
- Cambiar el enfoque turístico de cantidad a calidad, regulando las viviendas turísticas y limitando la entrada de vehículos, además de controlar el acceso a espacios naturales sensibles.
Aquí puedes ver el Mapa satelital de impactos urbanísticos y climáticos de Greenpeace.