Euskadi: crecen los delitos sexuales digitales a menores
Los delitos sexuales en entornos digitales a menores se disparan en Euskadi pasando de 67 denuncias en 2023 a las 395 presentadas el año pasado en la Ertzaintza
La violencia sexual contra menores en el entorno digital sigue creciendo en Euskadi. Según datos de la Ertzaintza, en 2024 se interpusieron 395 denuncias por delitos informáticos que tuvieron como víctimas a niños, niñas y adolescentes. De ellas, casi 8 de cada 10 estaban relacionadas con delitos de carácter sexual.
Datos recientes de la Ertzaintza
En 2024, la Ertzaintza recibió un total de 395 denuncias por delitos informáticos hacia menores, 136 a menores de 14 años y 259 a menores de entre 14 y 17 años, de los cuales 137 contra la libertad (amenazas, coacciones y acoso), 52 fueron por delitos contra la libertad sexual (contactar con menor de 16 años con fines sexuales, acosos sexuales, acoso sexual, exhibicionismo, corrupción/pornografía de menores y agresión sexual), 31 contra la intimidad y el derecho a la propia imagen (descubrimiento y revelación de secretos y acceso ilegal informático) y 151 contra el patrimonio y el orden socioeconómico (estafas, daños y extorsión).
Este último tipo de delito es de los más frecuentes entre los denunciados, según los datos facilitados por la Ertzaintza. Sin embargo, el desconocimiento de la infancia sobre cómo actuar ante estas situaciones es alarmante. Según el informe #DerechosSinConexión de Save the Children, casi 7 de cada 10 adolescentes vascos entre 14 y 18 años (un 68,5%) no sabe o no está seguro de poder identificar una estafa online o un caso de phishing. A la falta de conocimiento se suma que solo el 52,4% dice estar informado sobre cómo protegerse frente a estos fraudes en Internet.
Este informe de Save the Children añade que 1 de cada 5 jóvenes afirma que alguien ha compartido imágenes suyas generadas con inteligencia artificial en las que aparecen desnudos, siendo menores de edad y sin su consentimiento. Estas prácticas, que combinan violencia sexual y manipulación tecnológica, suponen una nueva forma de agresión que requiere respuestas inmediatas.
Catalina Peraza, portavoz de la organización de apoyo a la infancia, ha reclamado medidas concretas y pide que la educación digital se incorpore en las aulas.
Desde las organizaciones de defensa de la infancia se insiste en que la detección precoz, la formación y la regulación tecnológica son claves para frenar esta forma de violencia que, aunque invisible, deja profundas secuelas.