Calor

Euskadi, en alarma roja por temperaturas extremas

El País Vasco afronta hoy una jornada excepcional por temperaturas extremas. El LABI (Plan de Protección Civil) evaluará la situación y si es necesario algún tipo de restricción

Agencias | Onda Cero Vitoria

Euskadi |

Confirmado, más horas de sol y más calor extremo este verano en Euskadi | Irekia

El Gobierno Vasco activa hoy la alarma roja por temperaturas altas extremas en Euskadi, ante la previsión de un episodio de calor muy intenso que afectará al conjunto del territorio y declara la Fase de Emergencia: Situación 0 del LABI.

Según ha informado el Ejecutivo, ante la previsión de que Euskadi tenga entre las 12:00 y las 20:00 horas unas temperaturas máximas que podrían rondar los 37 ºC en la costa, los 40 ºC en la zona cantábrica interior, los 39 ºC en la zona de transición y los 40 ºC en el eje del Ebro, el Gobierno Vasco activará la alarma roja por temperaturas altas extremas en esa franja horaria.

Ese episodio de calor estará acompañado de temperaturas altas persistentes y riesgo de incendios forestales debido al viento de componente sur.

El termómetro ha superado ya este domingo los 40 grados en varias localidades vascas, con la vizcaína de Sodupe a la cabeza con una máxima de 41,6 grados, en una jornada en la que está activada la alerta naranja por temperaturas muy altas previa a la alarma roja decretada para mañana por el Gobierno Vasco en todo el territorio.

Las mediciones realizadas en las distintas estaciones del Gobierno Vasco recogen que tras Sodupe se sitúa el municipio alavés de Llodio con 41,5 grados.

Recomendaciones generales

Protegerse del calor al aire libre

Evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.

No exponer nunca directamente al sol a bebés menores de 6 meses.

Utilizar sombrero, gafas de sol y protección solar adecuada.

Vestir ropa ligera, holgada y transpirable.

Evitar realizar actividad física intensa, especialmente en los momentos de mayor temperatura.

Consultar con personal sanitario si aparecen síntomas como debilidad, fatiga, mareos, náuseas, visión borrosa o desmayos que se prolonguen más de una hora.

Mantener el hogar fresco

Mantener ventanas y persianas cerradas durante las horas de más calor.

Ventilar la vivienda por la noche para refrescar las estancias.

Evitar el uso de electrodomésticos que generen calor en las horas centrales del día.

Utilizar ventiladores con precaución, ya que por encima de 35 °C no reducen la temperatura corporal.

Refrescarse con duchas o baños de agua fría, o mediante paños húmedos en cara y manos.

Si no es posible mantener la vivienda fresca, pasar entre 2 y 3 horas al día en lugares climatizados, como edificios públicos.

Evitar la deshidratación

Beber agua y líquidos con frecuencia, sin esperar a tener sed.

Evitar bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido en azúcar, ya que favorecen la deshidratación.

Aumentar el consumo de frutas, verduras y ensaladas para reponer sales minerales.

Evitar comidas copiosas, grasas o pesadas que dificulten la adaptación al calor.

Cuidar a las personas más vulnerables

Prestar especial atención a bebés, menores, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas mayores y personas con enfermedades.

No dejar nunca a ninguna persona en un vehículo cerrado, ni siquiera a la sombra.

Vigilar especialmente a las personas mayores que viven solas o tienen dependencia, visitándolas al menos una vez al día.

Prevención de riesgos laborales:

Planificar los trabajos para evitar realizarlos en las horas de más calor.

Hidratarse constantemente.

Habilitar zonas refrigeradas con acceso a agua potable para poder realizar descansos frecuentes.

Utilizar ropa ligera y protección solar.

Usar repelente de insectos y evitar zonas de agua estancada para prevenir enfermedades transmitidas por vectores.

En caso de emergencia, se debe llamar al 112.