La periodista afgana refugiada en España, Khadija Amin, denuncia que están manipulando a sus hijos para convertirlos en “pequeños talibanes”
Su mayor miedo es no poder recuperar a sus hijos. Y su mayor ilusión, convertirse algún día en la primera presidenta de Afganistán.
Madrid |
Khadija Amin es afgana, tiene 33 años y 3 hijos a quienes que no ve desde 2024. Este verano podría enfrentarse a uno de los momentos más importantes de su vida: el juicio por la custodia de sus pequeños. Aunque, después de divorciarse de su marido y denunciar por malos tratos, no figura en ningún lugar de Afganistán que Khadija Amin tenga hijos. Es como su hubieran borrado su nombre de todos los registros. Y no solo eso, sino que su exmarido y el régimen los está manipulando, los está poniendo en su contra y convirtiéndolos en "pequeños talibanes”. Los últimos audios que le han enviado los pequeños dicen: “tú no eres musulmana, nos has abandonado, no sabes qué dice Dios, no tienes vergüenza y no te queremos. No vuelvas a intentar hablar con nosotros”, nos cuenta muy emocionada.
“Tengo miedo de que se conviertan en talibanes”
Le duele decirlo, pero es así: lleva 2 años sin abrazar a sus hijos. “Estos días lo estoy pasando muy mal porque los niños no quieren hablar conmigo, su padre les está manipulando, les dice que los he abandonado. Ahora deseo que él vaya al juicio de Alemania porque, estando en Afganistán, no podemos hacer nada”, explica.
Su lucha va mucho más allá. Su lucha también es por las mujeres silenciadas en Afganistán. Las que no tienen voz ni rostro, porque los hombres no las dejan hablar y porque las ocultan bajo un burka.
La presidenta de la Asociación de Mujeres Afganas Esperanza de Libertad nos abre las puertas de su casa, un pequeño piso donde vive con otras refugiadas afganas que llegaron en una situación parecida: huyendo de un régimen que las tenía amenazadas por el simple hecho de ser mujeres.
Cuando tenía 19 años la obligaron a casarse con un señor mayor, un hombre desconocido que nada tenía que ver con ella y que no dejó pasar ni unos meses para ponerle un burka y empezar a maltratarla. Y admite que en su caso tuvo suerte porque, al menos ella, era mayor de edad.
“El matrimonio infantil es como violar a las niñas, un trauma para toda la vida”
Reconoce que le duele ver cómo ahora los talibanes han despenalizado el matrimonio infantil desde los 6 años. Y que el silencio significa consentimiento. “El matrimonio infantil es como violar a las niñas. Los hombres mayores que ya tienen la edad de su padre y las violen, les están robando la infancia a las niñas en Afganistán. Estas niñas nunca se van a recuperar porque es un trauma”, asegura Khadija.
La precaria situación de las mujeres en Afganistán les está llevando, en muchos casos, a un callejón sin salida. Khadija Amin denuncia que “muchas mujeres afganas se están suicidando”. Asegura que cada día le llegan noticias de mujeres muertas, aunque no está claro si se suicidan o las han asesinado. “Es muy preocupante y nosotras -como mujeres feministas- tenemos que apoyar a las mujeres afganas para que no caigan en el olvido”, lamenta.
“Hablaba con mis compañeras de que llegaría el día en que presentaríamos el informativo sin velo”
Khadija Amin era presentadora en la televisión pública de Afganistán y confiesa que el 15 de agosto de 2021 tuvo que tomar la decisión más importante de su vida: huir de su país -bajo amenazas de muerte- en un avión español y dejar a sus tres hijos allí. Su intención era llegar a España, conseguir cuánto antes el asilo y solicitar la reunificación familiar. Aunque nada de eso ha sido posible hasta ahora.
“La verdad es que ha sido muy duro ver cómo hemos perdido nuestros derechos tan rápido”.
Khadija describe su último día en Afganistán como un día más y confiesa que, ni mucho menos, se imaginaba que los talibanes regresarían al poder así de rápido. “Justo este día, antes de subir al plató y presentar las noticias, hablaba con mis compañeras de que llegaría el día en que presentaríamos el informativo sin velo. Sin saber que en 3 horas ya no nos van a dejar ni entrar en la redacción ni en el plató”. “Cuando llegué a la redacción vi que no había nadie”, relata. “Para mí fue durísimo cuando mi jefe insistía en que me fuera, me decía estás loca y no queremos arriesgarnos por ti. Salí llorando”.
Unos 4.800 afganos/as han obtenido el permiso de residencia por protección internacional en España desde la caída de Kabul en manos de los talibanes el pasado 15 de agosto de 2021.
Preguntada por cómo se ve dentro de 10 años, Khadija lo tiene claro: “la verdad que mi sueño siempre ha sido primero recuperar a mis hijos y luego volver a Afganistán". "Quiero volver a mi país”, asegura. De hecho, en su libro (Sin Velo) cuenta -entre otras cosas- que espera que algún día haya una presidenta mujer en Afganistán y que, ojalá, sea ella.