Tony Rham alerta de una “pandemia de la atención” en la sociedad actual
El escritor y profesor de meditación ofrece en su libro "Las meditaciones cotidianas" una reflexión sobre la "crisis de la atención" que atraviesa la sociedad actual. En un contexto de hiperconexión y distracción constante, el autor propone recuperar la capacidad de parar, pensar y reconectar con lo esencial.
Pamplona / Iruña |
Tony Rham ha visitado Onda Cero Pamplona con motivo de la presentación de su libro “Las meditaciones cotidianas”, en el que aborda uno de los grandes problemas contemporáneos: la pérdida de la atención. El autor define el momento actual como una auténtica “pandemia de la atención”, un fenómeno que afecta a toda la sociedad, desde niños hasta adultos, y que tiene profundas consecuencias en la forma en que vivimos, pensamos y nos relacionamos.
Desde su perspectiva como profesor de humanidades y meditación, Rham advierte de que vivimos en una paradoja: nunca hemos estado tan conectados tecnológicamente y, sin embargo, nunca hemos estado tan desconectados de lo verdaderamente importante, como la comunidad, las relaciones humanas o incluso de nosotros mismos. A su juicio, esta desconexión es consecuencia directa de un entorno que estimula constantemente la distracción y que compite por captar nuestra atención.
El libro propone recuperar enseñanzas de la tradición filosófica y humanista —tanto occidental como oriental— para reconectar con la atención. No se trata, aclara, de un manual espiritual, sino de una reflexión filosófica que invita a cuestionar hábitos cotidianos profundamente normalizados.
Uno de los puntos clave es la distinción entre atención y concentración. Rham insiste en que no son lo mismo: alguien puede estar muy concentrado —como ocurre con los videojuegos— y, sin embargo, completamente desconectado de la realidad. La verdadera atención, explica, consiste en ser capaz de discernir qué es real y qué es importante en cada momento.
El autor también critica la normalización de la distracción en la cultura actual, poniendo como ejemplo el consumo audiovisual: hoy en día se asume que el espectador está pendiente del móvil, lo que incluso condiciona la forma en que se crean películas y series. Esta adaptación a la falta de atención, advierte, supone una degradación de la experiencia cultural.
Otro aspecto fundamental que aborda es la incapacidad para aburrirse. Rham reivindica el aburrimiento como una herramienta esencial para el desarrollo mental, ya que permite a la mente divagar, generar nuevas ideas y reorganizar pensamientos. Sin embargo, lamenta que cualquier momento vacío se llene automáticamente con el uso del teléfono móvil.
En cuanto al impacto de las pantallas, subraya que el problema no es exclusivo de los jóvenes, sino generalizado en toda la sociedad. Además, advierte del potencial adictivo de los dispositivos móviles, comparable al de otras sustancias, ya que las aplicaciones están diseñadas para captar y retener la atención del usuario.
Aunque se muestra pesimista respecto al rumbo de la sociedad actual, que considera en declive, Rham mantiene la esperanza en el individuo. Defiende que el ser humano, a nivel individual, aún tiene la capacidad de reaccionar, tomar conciencia y recuperar el control sobre su atención y su vida.