Víctimas de ETA | Documental

El documental "Los nietos del silencio" da voz a quienes han heredado el dolor del terrorismo de ETA

Un grupo de jóvenes periodistas explora en este trabajo cómo el dolor, la ausencia y el silencio familiar siguen presentes en los nietos de las víctimas de ETA décadas después de los atentados que acabaron con la vida de sus abuelos.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

El documental "Los Nietos del Silencio", impulsado por estudiantes de la Universidad de Navarra y dirigido por Leyre Sanz, nace como un trabajo académico que ha terminado trascendiendo las aulas. La propia Leyre Sanz ha estado hoy en Onda Cero acompañada de Aitana Quindimil, ambas guionistas del trabajo. La iniciativa surge del interés de un grupo de jóvenes de Navarra y el País Vasco, por abordar un tema cercano a su realidad pero poco tratado desde la perspectiva generacional: el impacto actual del terrorismo de ETA en los nietos de sus víctimas.

Las creadoras explican que, aunque existe abundante material sobre los atentados y sus consecuencias inmediatas, apenas se había explorado cómo estos hechos siguen influyendo hoy en día en la tercera generación. Por ello, decidieron centrar el relato en tres testimonios: Teresa Prieto, Beatriz Iruretagoyena Toca y Jesús Ulayar, todos ellos nietos de personas asesinadas por ETA. El objetivo era visibilizar una memoria que, en muchos casos, ha permanecido silenciada dentro de las propias familias.

El proceso de producción no fue sencillo. Durante varios meses, el equipo realizó una intensa labor de documentación histórica y contacto con posibles participantes. Muchas personas rechazaron participar, lo que evidencia la sensibilidad del tema. Finalmente, lograron cerrar las entrevistas tras un trabajo prolongado de confianza y preparación. La fase de rodaje se extendió durante aproximadamente un mes.

Uno de los mayores retos fue generar un entorno seguro para que los entrevistados pudieran expresarse con naturalidad. Según Aitana Quindimil, encargada de las entrevistas, era fundamental que los protagonistas se sintieran cómodos para compartir experiencias profundamente personales. El resultado, según se destaca, logra transmitir emociones intensas y momentos de gran carga emocional.

El documental incorpora elementos simbólicos, como objetos personales de los abuelos, para reforzar el vínculo entre generaciones. Estos objetos ayudan a materializar una memoria que, en muchos casos, no se vivió directamente, pero que sigue presente. Además, durante la investigación, el equipo se sorprendió por la crudeza con la que los medios de comunicación cubrían los atentados en su momento, con imágenes que hoy serían impensables.

Uno de los temas centrales es el silencio: tanto el silencio familiar como el social. Muchos de los entrevistados crecieron sin hablar abiertamente de sus abuelos, teniendo que reconstruir su historia a través de libros o investigaciones propias. Este vacío narrativo es precisamente lo que el documental pretende llenar.

Asimismo, las autoras subrayan el desconocimiento generalizado que existe entre los jóvenes sobre el terrorismo de ETA. Tras analizar el tratamiento educativo del tema, concluyeron que su presencia en las aulas es limitada, lo que refuerza la necesidad de proyectos como este.

El documental ya ha sido presentado en Madrid, donde contó inesperadamente con la presencia de la reina Letizia, quien animó al equipo a seguir difundiendo el proyecto. Próximamente se proyectará en Pamplona, con el objetivo de ampliar su alcance y fomentar el debate, especialmente entre los jóvenes.