II Semana del clima de Navarra

¿Cómo será Navarra en 2050? Los biólogos alertan del impacto del cambio climático en el territorio

El retroceso de los bosques, la pérdida de manantiales y el avance de la desertificación amenazan con transformar Navarra en las próximas décadas. Jokin Larumbe, del Colegio Oficial de Biólogos, advierte en Onda Cero de que el cambio climático ya está mostrando sus efectos y defiende la necesidad de actuar para proteger el patrimonio natural.

Marisa Lacabe

Pamplona / Iruña |

El cambio climático ya está dejando huella en Navarra y sus efectos sobre el paisaje, la biodiversidad y los recursos hídricos serán cada vez más visibles durante las próximas décadas. Así lo advierte Jokin Larumbe, miembro del Colegio Oficial de Biólogos de Navarra, que alerta de la desaparición progresiva de recursos de agua, el deterioro de los bosques y el avance de la desertificación.

«El cambio climático es casi en esencia un cambio paisajístico», señala Larumbe, que pone como ejemplo una regata que habitualmente mantenía agua durante todo el año y que permanece seca desde julio. Una situación que, según explica, provoca la pérdida de fauna y flora y el deterioro de los árboles de ribera.

En una entrevista en Onda Cero Pamplona, Larumbe ha avanzado algunos de los cambios que podrían definir la Navarra de 2050. Los robledales de la Cuenca de Pamplona podrían retroceder hacia cotas más altas, mientras que los hayedos del norte también sufrirían una importante reducción. Al mismo tiempo, los ambientes mediterráneos avanzarían hacia el norte y algunas zonas del sur podrían afrontar mayores dificultades para mantener la actividad agrícola por la erosión y la desertificación.

La escasez de agua es otra de las grandes preocupaciones. Larumbe asegura que muchos manantiales y barrancos han dejado de llevar agua y advierte de que el aumento de las temperaturas y la falta de recarga de los acuíferos podrían comprometer tanto los ecosistemas como el abastecimiento humano. Las sequías prolongadas también dificultarán la supervivencia de animales y plantas.

Ante este escenario, el Colegio Oficial de Biólogos insiste en que todavía es posible reducir parte de los impactos. Entre las medidas propuestas figuran prevenir los incendios forestales, proteger los cursos de agua, conservar la vegetación y evitar la pérdida de suelo fértil mediante barreras forestales frente a las lluvias torrenciales.

Larumbe recuerda que cerca del 40 % de Navarra, unas 400.000 hectáreas, está sometido a riesgo de desertificación, y reclama tanto decisiones políticas como actuaciones cotidianas para preservar el patrimonio natural.

Estas cuestiones centrarán la charla «Navarra 2050: La cuenta atrás», organizada en el marco de la II Semana del Clima de Navarra, con la participación de Jokin Larumbe e Itziar Almárcegui, del Colegio Oficial de Biólogos de Navarra. La cita busca acercar a la ciudadanía las evidencias científicas y reflexionar sobre qué se puede hacer hoy para evitar que los impactos climáticos sean aún más graves.