Andrés Pascual: “El entusiasmo no es magia, es una actitud que se puede entrenar”
El escritor y conferenciante propone en "El poder del entusiasmo" una auténtica filosofía de vida basada en el entusiasmo como actitud entrenable y transformadora.
Pamplona / Iruña |
En Más de Uno Pamplona hemos compartido unos minutos con el escritor y conferenciante Andrés Pascual. Nos hemos centrado en su último libro "El poder del entusiasmo", una obra que el autor define como especialmente personal y en la que propone algo más que un método: una auténtica filosofía de vida basada en el entusiasmo como actitud entrenable y transformadora.
Pascual ha explicado que el entusiasmo no es euforia ni ingenuidad, sino una actitud consciente que impulsa a la acción, multiplica la motivación y mejora la forma en la que vivimos el presente. Desde la gratitud y no desde la carencia, el entusiasmo permite no solo "hacer más", sino "hacer mejor". Añade que nuestra neuroanatomía está preparada para que, si cultivamos actitudes positivas —y especialmente el entusiasmo—, cambie nuestra percepción del instante y broten emociones como la alegría, la gratitud o la compasión, que influyen directamente en nuestra conducta y en los resultados que obtenemos.
Uno de los mensajes clave del libro es que el entusiasmo se puede entrenar. Explica Andrés Pascual que no todas las personas parten del mismo punto, igual que no todos tienen la misma condición física, pero con práctica consciente y sistemática es posible mejorar. El autor compara esta actitud con ir al gimnasio: los resultados llegan con constancia, no por arte de magia. Además, subraya que la primera persona que se beneficia de estar entusiasmada es uno mismo, y que esa energía positiva termina repercutiendo en todos los ámbitos de la vida.
El libro se estructura en tres grandes partes. En la primera, "Viaje al entusiasmo", se profundiza en el concepto desde una base científica y práctica, combinando explicaciones sobre cómo funciona el cerebro con historias inspiradoras de personas conocidas y anónimas. Pascual introduce también los tres tipos de motivación: la extrínseca, la intrínseca y la trascendente, siendo esta última —la que busca un propósito más allá de uno mismo— la que dispara el entusiasmo y nos vuelve más resilientes.
Se refiere también a los llamados "vampiros" de la energía: el caos interior, la queja y el miedo. Especial atención merece este último, que el autor distingue como emoción necesaria para la supervivencia, pero peligrosa cuando se convierte en un sentimiento permanente que nos paraliza.
En la segunda parte aparecen las "pilas AAA": aceptación, atención y acción, los pilares para una vida entusiasta. Y el libro culmina con un decálogo del entusiasmo, un conjunto de pautas prácticas —desde cuidar el lenguaje hasta sonreír o moverse más— fáciles de recordar e incorporar al día a día.
El poder del entusiasmo, ya en su segunda edición y con proyección internacional, se presenta como una propuesta honesta, basada en experiencias reales y rutinas sencillas, que invita al lector a comprometerse con pequeños cambios capaces de generar un impacto profundo y duradero.