La reforma de la señal luminosa, en la que la Autoridad Portuaria de Vigo ha invertido 300.000 euros, sustituirá la antigua estructura de la cúpula muy desgastada por el tiempo, la salitre y por la dureza del clima marino . La obra ha sido aprovechada para instalar una planta de energía fotovoltaica que alimentará al faro, reduciendo las emisiones contaminantes y ganando en autonomía. La previsión del puerto es rehabilitar, también, el edifico anexo al faro para convertirlo en un pequeño museo