Río Tambre

Santiago limita el consumo de agua ante el riesgo de que un vertido de purín llegue al Tambre

El Ayuntamiento elimina riegos y baldeos y mantiene los depósitos al máximo ante la posibilidad de tener que suspender la captación de agua del río que abastece a la ciudad

Ramón Castro

Santiago de Compostela |

Santiago limita el consumo de agua ante el riesgo de que un vertido de purín llegue al Tambre | Xunta de Galicia

El Ayuntamiento de Santiago ha eliminado los riegos y baldeos y ha pedido a la población que limite el consumo de agua ante el riesgo de que el vertido de purín registrado en el entorno del río Bustelo, en Tordoia (A Coruña), pueda alcanzar el punto de captación del Tambre que abastece a la capital gallega.

El vertido se produjo durante la noche del pasado lunes, después de la rotura de una balsa en una explotación ganadera. Según los últimos datos trasladados por el alcalde de Tordoia, Antonio Pereiro, la contaminación habría avanzado unos tres kilómetros. "Estamos esperando los datos de hoy", señaló a Europa Press.

La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, presidió este miércoles por la mañana el comité de coordinación municipal convocado para analizar la situación. En la reunión participaron también el concejal de Servicios Básicos, Xesús Domínguez; el responsable de Seguridad Ciudadana, Xan Duro; personal técnico del Ayuntamiento y de la empresa concesionaria del agua, además del gabinete de Alcaldía.

Elevado riesgo para la captación del Tambre

Según la información facilitada por la empresa concesionaria del servicio de agua, que ha colaborado sobre el terreno en las labores de contención y retirada del purín, las probabilidades de que el vertido llegue al punto de captación del Tambre son "altas".

La compañía mantiene monitorizado el río en varios puntos para comprobar de forma permanente los niveles de afectación del agua. Los análisis realizados durante la jornada del martes apuntan a que el vertido se había diluido considerablemente, con un descenso importante de los niveles de amonio.

No obstante, los valores continúan alejados de los parámetros adecuados para que el agua pueda entrar en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP). Además, el bajo caudal de los ríos dificulta una rápida dilución de la contaminación.

Ante la previsión de que pueda ser necesario suspender en los próximos días la captación de agua del Tambre, el Ayuntamiento ha decidido mantener los depósitos municipales a la máxima capacidad posible. Para ello, se han eliminado temporalmente los riegos y baldeos y se solicita a los vecinos que reduzcan el consumo al estrictamente necesario.

Coordinación con Ames y la Xunta

Dado que el sistema de abastecimiento de Santiago también suministra agua a O Milladoiro, Goretti Sanmartín ha informado de la situación al alcalde de Ames, José Blas García.

La alcaldesa también se ha puesto en contacto con el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, con el objetivo de prever el posible acopio de agua en los centros sanitarios.

Asimismo, el Ayuntamiento ha vuelto a contactar con Augas de Galicia para reclamar información más completa y actualizaciones periódicas, además de solicitar una reunión que permita garantizar la coordinación de los protocolos operativos.

El comité de coordinación municipal permanecerá activo mientras dure la crisis para realizar un seguimiento de la situación en tiempo real y adoptar las medidas necesarias.

El Seprona investiga la rotura de la balsa

La Guardia Civil ha confirmado a Europa Press que el Seprona está investigando el incidente y analizando la documentación y los permisos correspondientes a la balsa de la explotación ganadera.

Por su parte, la Xunta, a través de Augas de Galicia, está movilizando medios humanos y materiales del programa de mantenimiento fluvial, entre ellos barreras anticontaminación, para reforzar las labores de contención y reducir el riesgo de nuevos episodios de vertido.

El incidente fue comunicado por el propietario al 112 el lunes 14 de septiembre, después de que la rotura de la balsa provocase el escape de una parte importante del material almacenado. El purín se filtró por las fincas situadas junto a la explotación hasta alcanzar el río Bustelo, a la altura de Santaia.

Las primeras actuaciones incluyeron la construcción de diques de tierra y la habilitación de una balsa temporal de retención, medidas que permitieron contener parte del material y evitar que continuase extendiéndose.

Actualmente, la zona afectada se extiende a lo largo de unos tres kilómetros aguas abajo del punto de vertido, con afección constatada en los ríos Bustelo, Paradela y Lengüelle. Según el último dato disponible, la contaminación todavía no ha alcanzado el río Tambre.