Quintana reafirma el compromiso "ético y moral" de la sociedad y el Gobierno de España con las víctimas del terrorismo
La Delegación del Gobierno celebra el Día de las Víctimas del Terrorismo de la Policía Nacional
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha reafirmado el compromiso de la sociedad española y del Ejecutivo Central con las víctimas del terrorismo, el cual "va mucho más allá de las medidas materiales" al ser "un compromiso ético y moral".
"El terrorismo quiso sembrar miedo, división y destrucción, pero la valentía y la profesionalidad de la Policía Nacional, junto con la unidad del pueblo español, demostraron que la paz y la justicia son más fuertes que cualquier amenaza", ha señalado, junto con que "el compromiso de la sociedad española con las víctimas, y en su nombre este Gobierno, va mucho más allá de las medidas materiales, es un compromiso ético y moral".
Desde 2011 y la Ley de reconocimiento y protección integral de las víctimas de terrorismo, se articulan los recursos del Estado "para resarcir, en la medida de lo posible, el dolor de las víctimas y sus familiares, y reconocer públicamente su ejemplaridad". "Tenemos claro", ha recalcado, "que debemos mantener viva en nuestra sociedad la memoria, la dignidad, la justicia y la verdad".
Sobre el caso concreto de Extremadura, el delegado ha recordado que, aunque "nunca" fue escenario de atentados terroristas en su territorio, "ha pagado un alto precio" y que más de medio centenar de extremeños fueron asesinados en actos terroristas y "muchos más" sufrieron sus consecuencias.
Muchos emigraron a otras regiones buscando un futuro mejor y, "en buena parte," encontraron su vocación formando parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con lo que se comprometieron con los españoles ejerciendo una profesión "de entrega y de sacrificio y de servicio a la sociedad", tras lo que ha destacado que el daño causado por el terrorismo "no es solo físico, sino también emocional y psicológico", y que "las heridas permanecen en quienes las sufrieron y también en sus familiares".
De esta manera se ha pronunciado durante su intervención en un homenaje con motivo del 'Día de las Víctimas del Terrorismo de la Policía Nacional', en el que se ha recordado a los 13 policías nacionales extremeños que fueron asesinados por distintas organizaciones terroristas entre 1968 y 2015; y en el que también ha tomado la palabra la jefa superior de la Policía de Extremadura, Elisa Fariñas, quien ha aseverado que "recordar a las víctimas no es mirar al pasado, es defender el presente y proteger el futuro". "Y así no dejaremos de hacerlo", ha dicho.
"SU LEGADO ES NUESTRA RAZÓN DE SER"
En su intervención, José Luis Quintana ha querido dedicar sus primeras palabras a las familias de las víctimas del terrorismo que les acompañaban en este acto, quienes saben "que el dolor no cesa" y que "la ausencia pesa", pero que no están solas y, cada día, les acompañan en el recuerdo, y en la defensa de la memoria de sus seres queridos, al hilo de lo cual ha afirmado que "su sacrificio no fue en vano" y que "su legado es nuestra razón de ser".
Un acto, en el que ha agradecido su presencia y por no rendirse "nunca al olvido", en el que se reúnen para recordar, honrar y reafirmar el compromiso con quienes sufrieron el terrorismo, "especialmente" con los miembros de la Policía Nacional "que entregaron su vida en defensa de nuestra libertad y seguridad". "Hombres y mujeres valientes, servidores públicos, ciudadanos inocentes, cuyos nombres están escritos con honor en la historia de nuestro país", ha subrayado.
Y es que, como ha remarcado el delegado, cada víctima del terrorismo "representa una herida en el alma de la nación, pero también una luz que guía nuestro compromiso diario con la paz, la ley y la democracia", así como que "no hay mayor sacrificio que el de aquellos que murieron defendiendo la vida y los derechos de los demás" y que hoy su recuerdo "nos une y nos fortalece", mientras "su sacrificio no es un capítulo cerrado en nuestra historia, sino un faro que ilumina el camino de nuestra democracia".
En relación al acto, José Luis Quintana ha explicado que es un testimonio de respeto y reconocimiento "que merecen todos aquellos que padecieron la sinrazón del terrorismo", además de "una reafirmación de nuestro compromiso para seguir luchando contra cualquier forma de violencia, para construir una España donde la convivencia y el respeto sean el pilar fundamental".
RECONOCIMIENTO, RESPETO Y SOLIDARIDAD
Por su parte, Elisa Fariñas ha resaltado que se reúnen de nuevo para homenajear a las víctimas del terrorismo en el cuerpo, como muestra de reconocimiento, respeto y solidaridad "para que su memoria se perpetúe" en el seno de la institución policial y en la sociedad, "de acuerdo con los principios de memoria, dignidad, justicia y verdad".
Como ha recordado, en la Policía Nacional han sido asesinados 188 de sus miembros entre 1968 y 2015, una cifra a la que ha añadido las decenas de policías heridos y de familias "destrozadas" que padecieron el terrorismo en primera persona. "Su dolor, presente en nuestra institución y en la memoria colectiva de la sociedad, tiene que seguir siendo considerado y valorado por las administraciones públicas".
Acto seguido, ha puesto el foco en que en el acto les acompañan "víctimas en sentido amplio, es decir, familiares de los fallecidos y de los heridos, policías lesionados o heridos". "Muchas gracias por honrar a esta Jefatura Superior con vuestra presencia, es una forma más de no olvidar a quienes, por formar parte de una profesión, les arrancaron la vida provocando ese infinito dolor a las familias tan difícil de describir", ha continuado, junto con que "la mayor amenaza a la democracia ha sido el terrorismo y, a día de hoy, continuamos con esta lacra que ha de ser combatida sin cuartel".
Para Fariñas, el conjunto de la sociedad española ha estado amenazada, "pero determinados colectivos han sufrido la crueldad del terrorismo con mayor ensañamiento" y uno de ellos son las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aunque ha querido hacer extensivo el homenaje a todas las personas "que han sufrido esta barbarie".
Asimismo, ha abundado, el terrorismo ha marcado la historia reciente de España y ha incidido en diferentes áreas de la sociedad, "pero sobre todo en sus víctimas, que son la consecuencia más trágica del empleo de la violencia, de las personas asesinadas, heridas, secuestradas, extorsionadas, así como a su entorno, familia y amigos".
"El terror no entiende de profesiones, tampoco de etnias, nacionalidades, creencias religiosas, edades ni de género. Atenaza a cualquier ser humano con su atroz ataque de un modo tan igualitario como indiscriminado. Por eso, la sociedad tiene una deuda impagable con quienes dieron su vida en defensa de la libertad", ha resaltado.
Por último, ha considerado que la Policía Nacional "se ha enfrentado dando lo mejor de sí, desde sus propios inicios, a defender la paz y a España" y ha recordado el nombre y las circunstancias en las que fallecieron 13 policías extremeños asesinados por distintas organizaciones terroristas entre 1968 y 2015.