REGANTEX y FERTAJO reconocen la labor de la CHG en la gestión de los desembalses
El trabajo técnico que sustenta estas actuaciones resulta esencial para mantener la estabilidad del sistema hidráulico y ofrecer certidumbre a los usuarios.
La Asociación de Regantes de Extremadura (REGANTEX) y la Federación de Regantes de la Cuenca del Tajo (FERTAJO) han trasladado su reconocimiento al trabajo desarrollado en la gestión de los desembalses por los responsables de la Confederación Hidrográfica del Guadiana y de su personal técnico.
En un comunicado, REGANTEX señala que en el actual escenario hidrológico, marcado por la variabilidad climática, la complejidad operativa y la elevada responsabilidad que implica la administración de los recursos hídricos, hay que resaltar el rigor técnico, la profesionalidad y el compromiso que el organismo de cuenca está demostrando en la toma de decisiones.
REGANTEX incide especialmente en la importancia de una gestión "que debe conciliar múltiples factores", como son la seguridad hidráulica, la protección de infraestructuras, la garantía de suministro, el equilibrio ambiental y las necesidades de los distintos usos del agua.
En este sentido, subraya que el trabajo técnico que sustenta estas actuaciones resulta esencial para mantener la estabilidad del sistema hidráulico y ofrecer certidumbre a los usuarios porque "muchas de estas decisiones requieren un análisis exhaustivo, capacidad de respuesta inmediata y un elevado grado de responsabilidad".
"Su labor, frecuentemente discreta pero determinante, contribuye de manera directa al funcionamiento eficiente del sistema y a la adecuada planificación de las campañas de riego", señala la asociación, que considera que el papel de los organismos de cuenca resulta estratégico.
A su juicio, la coordinación institucional, la transparencia en la información y la aplicación de criterios estrictamente técnicos constituyen elementos fundamentales para afrontar los desafíos actuales y futuros.
En parecidos términos se ha expresado en otro comunicado FERTAJO, que ha destacado la gestión durante el temporal de lluvia y nieve, que ha contribuido a reducir riesgos.
"Desde la perspectiva de los regantes, resulta clave la anticipación, la coordinación y la comunicación cuando coinciden aportaciones intensas, deshielo y puntas de avenida en cauces de respuesta rápida", señala.
Al mismo tiempo, es necesario reconocer las limitaciones estructurales de los sistemas con escasa capacidad de regulación, según FERTAJO.
A su juicio, en afluentes como el Tiétar, donde la posibilidad de laminar avenidas es reducida, la gestión operativa dispone de menos margen para amortiguar puntas de caudal, lo que incrementa la complejidad técnica y exige extremar la anticipación y la coordinación con Protección Civil.
En este contexto, precisa que "una presa de mayor capacidad no constituye, por sí sola, una solución para el control de avenidas: no 'crea' regulación allí donde el sistema hidrológico y su operación no permiten una laminación efectiva".
Su aportación principal sería incrementar la disponibilidad de recursos para las campañas de riego, mejorando la garantía de suministro, pero sin eliminar la necesidad de mantener procedimientos de vigilancia, previsión y coordinación ante episodios de crecida, indica FERTAJO.