La nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la localidad pacense de Torre de Miguel Sesmero se ha incorporado en junio a la red de instalaciones de depuración del Consorcio para la Gestión de los Servicios Medioambientales de la Diputación de Badajoz, Promedio, tras culminar el proceso de entrega de la infraestructura por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).
La nueva planta forma parte de las actuaciones de interés general promovidas por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través de la CHG para "mejorar el saneamiento y la depuración en varias localidades extremeñas", señala la Diputación de Badajoz en nota de prensa.
Tras finalizar las obras y el periodo de puesta en marcha, Promedio asume la gestión de la nueva EDAR, "garantizando su funcionamiento y el cumplimiento de los parámetros de calidad exigidos por la normativa europea y estatal en materia de tratamiento de aguas residuales".
La depuradora está situada al norte de la localidad, junto al arroyo del Valle, y está preparada para tratar un caudal medio diario de aproximadamente 625.000 litros de aguas residuales, lo que supone alrededor de 228 millones de litros al año, el equivalente a unas 90 piscinas olímpicas.
Además, dispone de un pretratamiento compacto que elimina los residuos de mayor tamaño, las arenas y las grasas que llegan desde la red de saneamiento, y posteriormente, el agua pasa al decantador-digestor, donde los sólidos más pesados se depositan en el fondo y las bacterias comienzan a descomponer la materia orgánica.
A continuación, el tratamiento biológico se realiza mediante biodiscos o contactores biológicos rotativos, que son unos discos que giran lentamente y sobre cuya superficie viven microorganismos que eliminan la contaminación restante de forma natural.
Una vez completado el tratamiento biológico, el agua entra en un decantador, donde se separa definitivamente de los restos de materia orgánica antes de salir ya depurada y lista para su devolución al medio natural.