Esta decisión llega tras semanas de diálogo y escucha activa con las agrupaciones locales, donde, pueblo a pueblo, la militancia ha trasladado un mensaje inequívoco: la necesidad de unión, responsabilidad y altura de miras para afrontar los retos presentes y futuros del PSOE de Extremadura y de la ciudadanía extremeña.
Ambas precandidaturas han coincidido en situar el interés colectivo por encima de cualquier aspiración personal, entendiendo que el momento político exige cohesión interna y un proyecto sólido, compartido y reconocible para la ciudadanía. Un proyecto que entienda el momento político que vive nuestra tierra y que responda a lo que la ciudadanía está demandando ahí fuera.
El acuerdo supone la construcción de una propuesta política transversal, intergeneracional y territorial, que busca recuperar la conexión con la calle, reforzar la estructura del partido y devolver la ilusión a las extremeñas y a los extremeños.
Con esta unión, apuntan Martín y Sánchez Cotrina, el PSOE de Extremadura se prepara para afrontar con garantías los próximos retos electorales: ganar las elecciones municipales de 2027, mantener las Diputaciones y volver a gobernar la Junta de Extremadura.
Desde hoy, ambas candidaturas comienzan a trabajar de manera conjunta en un proyecto regional que sitúa a Extremadura en el centro de la acción política, respondiendo al sentir mayoritario de la militancia y de la sociedad extremeña.
Con esta decisión se da un paso más hacia la cohesión política que necesitamos para volver a ganar, camino que ya comenzó en Olivenza con Manuel J. González Andrade y hoy continúa en Mérida para que, unidos y unidas, con responsabilidad y compromiso, el PSOE de Extremadura vuelva a ser el partido en el que confíen la mayoría de las y los ciudadanos extremeños.