3.700 hectáreas afectadas, 11 alquerías y 800 vecinos desalojados y los 300 habitantes de Nuñomoral confinados por el incendio
170 efectivos trabajan durante la noche para aprovechar una ventana de oportunidad que ofrece la meteorología.
El incendio en Pinofranqueado ha afectado ya a unas 3.700 hectáreas y mantiene a estas horas el nivel 2 de peligrosidad del Plan Infoex, así como el nivel 2 del Infocaex.
Ayer se sumaban a las 10 alquerías desalojadas el pasado martes, la evacuación Aceitunilla, por lo que son ya entorno a 800 personas las desalojadas en 11 alquerías. Además, los 300 habitantes de Nuñomoral permanecen confinados en sus casas y no pueden salir de sus casas. Fue también desalojada en un inicio, pero pudieron volver a sus hogares ya en la noche de ayer con el 100% de seguridad los algo más de 70 vecinos de Asegur. Una situación que se revisará hoy a partir de las 10 de la mañana en una nueva reunión del CECOPI en Pinofranqueado.
En cuanto a la evolución del incendio. Tras una tarde ayer muy complicada en donde la meteorología jugó a la contra, se apunta a que en el flanco oeste de Horcajo un pirocúmulo "complicó mucho la cuestión" pero finalmente se pudo trabajar bien sobre el terreno. También había optimismo en la zona de Los Gascos.
En el flanco este, en el de Cerezal y en el de Nuñomoral, a lo largo de la tarde de ayer se adoptó el confinamiento de Nuñomoral, ya que "el fuego avanzaba de manera muy despacio, sin peligro para la población, pero sí con muchísimo humo y, por tanto, hubo que adoptar esa medida.
Por su parte, Aceitunilla fue también evacuada "fundamentalmente porque es fondo de saco, sólo tiene una vía de evacuación, y por lo tanto, por seguridad, en base a que hay una proyección del incendio hacia ese lugar, se desalojó a la población".
Además, efectivos del Batallón de Intervención de la UME se desplegaron ayer en el perímetro de la alquería de Cerezal para la defensa de este núcleo poblacional. Cerezal fue desalojado el pasado martes, pero no fue sencillo, pues algunos vecinos se negaron inicialmente a abandonar sus hogares, por lo que fue necesaria la presencia de la Guardia Civil e incluso de psicólogos para hacerles ver que estaban poniendo en riesgo sus vidas. Finalmente, las condiciones han favorecido y el fuego se ha quedado a mitad de la ladera más próxima a este núcleo poblacional.
Mientras, esta noche, han sido más de 170 los efectivos, que han permanecido sobre el terreno. El vicepresidente extremeño y consejero de emergencias Abel Bautista, subrayaba tras la reunión del CECOPI de anoche que se podía ser "moderadamente optimista", con una ventana de oportunidad abierta por las condiciones meteorológicas.
Por otro lado, el incendio llegó a saltar ayer a la provincia de Salamanca a través del municipio de Agallas afectando a dos pequeños puntos en Vegas de Domingo Rey, donde ya no hay llama y ambos focos se pudieron controlar, ya que el viento norte empujó el incendio hacia zona quemada y dificultó su avance según informó la Junta de Castilla y León.