El Ayuntamiento de Vila-real ha puesto en marcha un nuevo plan de mejora y reparación del firme en diferentes puntos de la ciudad con el objetivo de reforzar la seguridad viaria, mejorar el confort de circulación y continuar con el mantenimiento ordinario de la vía pública.
Los trabajos, iniciados el pasado 21 de enero, afectan a siete viales: Pare Lluis Maria Llop (entre avenida Cedre y Ausiàs March), Joanot Martorell (de Ausiàs March a avenida Mediterráneo), Pintor Gumbau (entre avenida Francia y Jaume Roig), avenida Mediterráneo (desde avenida Francia hasta la rotonda Dones Brigadistes), Riu Ebre (entre la rotonda Dones Brigadistes y la de confluencia con avenida Castelló, Camí Real y Penyagolosa), Penyagolosa (hasta Calvario) y Camí Real con calle Huesca.
El consistorio destina anualmente 288.000 euros al contrato de asfaltado de vías urbanas y 212.960 euros al mantenimiento de caminos rurales, ambos actualmente en vigor. Asfaltar 100 metros cuadrados de calle supone una inversión municipal aproximada de 2.000 euros.
Para facilitar la ejecución de las obras y minimizar molestias, la empresa adjudicataria señaliza las zonas afectadas con 48 horas de antelación, permitiendo la retirada de vehículos estacionados. El Ayuntamiento solicita la colaboración ciudadana, ya que durante los días de intervención pueden producirse afectaciones puntuales al tráfico, ajustes en las líneas de autobús y en las rutas de recogida de residuos, coordinados con los servicios correspondientes.
Los excedentes del asfaltado se utilizarán para adecuar dos zonas de estacionamiento: el parking del barrio del Pilar y el del Centro de Tecnificación Deportiva (CTD). Esta actuación permitirá mejorar el estado de ambos aparcamientos sin sobrecoste para las arcas municipales, dando continuidad a la primera intervención de este tipo realizada en la avenida Francesc Tàrrega con el cruce de la calle Gloria Fuertes.