València |
La zona cero de la DANA de València hace frente este verano 2025 a una problemática añadida: la situación de las piscinas municipales de los municipios afectados por las inundaciones. Muchas de ellas fueron directamente arrasadas por la fuerza del agua y, pese al paso del tiempo y pese a los trabajos realizados, continúan presentando desperfectos a día de hoy.
La Piscina Municipal de Chiva ha debido retrasar su puesta en marcha al encontrar más fango en el sistema de la depuradora. La Piscina Municipal de Catarroja, por su parte, no entrará en funcionamiento hasta final de mes. La alcaldesa de la localidad, Lorena Silvent, asegura que los obstáculos han sido y siguen siendo muchos y muy diversos.
"Los vasos de la piscina no están dañados por la DANA pero sí toda la sala de máquinas y todo el subsuelo. Ello ha hecho que se complicaran cada vez que se iniciaban los trabajos, que iban apareciendo nuevas incidencias", relata Silvent en declaraciones a los medios de comunicación. "La última: un problema con el cuadro eléctrico, que al principio funcionaba y ahora no, y lo están fabricando", detalla la alcaldesa de Catarroja.
La peor de las situaciones se halla, sin embargo, en Aldaia. Allí, la piscina municipal no podrá siquiera abrir esta temporada de verano 2025. Su reapertura queda, en principio, descartada. Cabe recordar, con todo, que las piscinas municipales actúan como refugios climáticos. Muchos vecinos y vecinas solo tienen esta opción para refrescarse.
Como alternativa, instituciones como los ayuntamientos de Catarroja y de Benetússer han contratado autobuses para conectar estos municipios afectados por la DANA con la Playa de La Malva-rosa de València.