AGRICULTURA

Más de 10.000 hectáreas de cultivo afectadas por los últimos temporales

Los episodios meteorológicos adversos registrados entre el 10 y el 15 de agosto han afectado a más de 10.000 hectáreas de cultivo en Utiel-Requena, la Vall d’Albaida y el Alto Palancia. La organización agraria reclama una valoración urgente de los daños y ayudas para los productores afectados

Alejandra Carrillo

València |

Más de 10.000 hectáreas de cultivo afectadas por los últimos temporales | Onda Cero

La Unió Llauradora estima en más de 10 millones de euros las pérdidas directas en la producción agraria provocadas por los últimos episodios meteorológicos adversos registrados en la Comunitat. Los daños se concentran principalmente en las comarcas de Utiel-Requena y la Vall d’Albaida, en la provincia de Valencia, y el Alto Palancia, en Castellón. Las primeras valoraciones de la organización sitúan las pérdidas sobre una superficie de 10.058 hectáreas. No obstante, La Unió advierte de que se trata de una estimación inicial que deberá actualizarse a medida que se conozca con mayor precisión el alcance de los daños.

Utiel-Requena concentra hasta el momento la mayor superficie dañada, con alrededor de 7.389 hectáreas y más de cinco millones de euros en pérdidas directas. Los daños se localizan principalmente en San Antonio de Requena y Utiel como consecuencia del pedrisco, además de Sinarcas, donde las tormentas también han afectado a diferentes cultivos.

La viña es el cultivo que registra el mayor impacto económico en esta comarca, con pérdidas estimadas en cerca de cuatro millones de euros. Solo entre San Antonio de Requena y Utiel se contabilizan más de 4.000 hectáreas de viñedo afectadas. Los daños se extienden también a unas 2.300 hectáreas de almendros y más de 700 de olivar. En Sinarcas, las tormentas han afectado además al cereal que todavía quedaba por segar, con cerca de 257 hectáreas dañadas y unas pérdidas próximas a los 91.000 euros.

A esta situación se suman los daños provocados por la granizada de la pasada semana en la Vall d’Albaida, especialmente en los municipios de Otos, la Pobla del Duc, Quatretonda, Benigànim, Llutxent, Benicolet y Pinet.

En esta comarca, La Unió calcula más de 2.100 hectáreas afectadas y 3,5 millones de euros en pérdidas directas. El caqui es el cultivo con mayor impacto económico, con daños valorados en 2,1 millones de euros. Le siguen los cítricos, con cerca de 959.000 euros en pérdidas, y el olivar, con más de medio millón.

La organización agraria señala que el pedrisco resulta especialmente perjudicial en estas fechas porque cultivos como la uva, los cítricos o el caqui ya tienen formada la cosecha y se encuentran en fases avanzadas de su ciclo. La piedra puede provocar tanto la caída de los frutos como daños externos que impidan posteriormente su comercialización.

En el Alto Palancia, los daños se concentran en los términos municipales de Bejís y Torás. Allí se estiman unas 493 hectáreas de almendro y olivar afectadas, con pérdidas directas superiores a los 1,4 millones de euros. El olivar concentra la mayor parte del impacto económico, con cerca de 990.000 euros en daños, mientras que las pérdidas en el almendro se sitúan en unos 460.800 euros.

La Unió recuerda que las cifras contabilizadas hasta el momento reflejan únicamente las pérdidas directas sobre la producción agrícola y no incluyen otros posibles daños en el arbolado, las plantas o las infraestructuras de las explotaciones, ni las consecuencias que los temporales puedan tener sobre futuras campañas.

Ante esta situación, la organización reclama a la Conselleria de Agricultura una valoración urgente y detallada de todas las zonas afectadas y medidas de apoyo para los productores que hayan sufrido pérdidas significativas. También pide medidas fiscales y financieras que faciliten la recuperación de las explotaciones. Para las explotaciones aseguradas, La Unió solicita además agilidad en las peritaciones de Agroseguro para evitar retrasos en las indemnizaciones y reclama reforzar los instrumentos de aseguramiento.