València |
Según un informe de la Fundación Étnor, en cuya elaboración han participado diversas universidades valencianas, la desconfianza en la gestión de lo público provoca un mayor índice de economía sumergida.
Afirman que cuando las instituciones no funcionan bien o no hacen un buen uso hay una mayor tendencia a no cumplir con las obligaciones legales. Dicha situación provoca un desprestigio de los servicios públicos.
Por este motivo además de llevar a cabo mayores controles los responsables del informe apuestan por una regulación más clara y comprensiva. José Félix Lozano es catedrático de Filosofía Moral de la UPV.
Reitera que muchas personas entran en una situación de economía sumergida de la que no pueden salir y que llegan incluso a estar explotadas como por ejemplo las personas inmigrantes o aquellos que se ven obligados tener varios trabajos. Aunque es difícil de medir se estima que la economía sumergida supone un 20% del PIB.