Un estudio de la Universitat de València ha identificado más de 30 tipos de agentes infecciosos para los humanos en aguas, suelos y,sobre todo, lodos que fueron arrastrados por la DANA del pasado 29 de octubre. Las vías de transmisión son diversas: por contacto, por el aire, vía oral o mediante vectores como mosquitos, de los que se capturaron más de 3.500 en las tres primeras semanas tras la riada.
El estudio busca ayudar a los hospitales en el diagnóstico de infecciones, así como alertar a las autoridades de la necesidad de mejora de protocolos preventivos ante posibles nuevas catástrofes, ya que los expertos advierten que fenómenos como este podrían repetirse. Además, la investigación pone especial atención en las personas mayores, ya que son más vulnerables a estos agentes.
Desde la Asociación de Afectados por la DANA señalan que la mala calidad del aire sigue afectando a vecinos con problemas respiratorios, vómitos e infecciones, especialmente en zonas donde el lodo se ha secado y hay polvo en suspensión. El catedrático Santiago Mas-Coma, uno de los investigadores, advierte que los efectos más serios de estas infecciones podrían aparecer a medio y largo plazo y ha indicado que seguirán analizando muestras en la zona durante los próximos dos o tres años.
Por su parte, la catedrática María Dolores Bargues, también del área de Parasitología, ha subrayado que lo que más les ha sorprendido es la "riqueza cualitativa de agentes infecciosos", y consideran que en los posteriores muestreos "puede haber muchos más".