El de Carol fue de los primeros comercios en abrir sus puertas en Catarroja -el segundo con más víctimas mortales- tras la DANA del 29 de octubre. Abrió un mes después, cuando todavía había fallecidos en el sótano de su bloque de viviendas. Allí murieron cinco personas.
Un año después, su tienda, Carol d'Angel, en plena Avenida Ramón y Cajal, no aparenta todo lo que sufrió, aunque las consecuencias siguen estando presentes día a día. "Los pequeños comerciantes no tenemos otra. Tenemos que trabajar. Y, cuando no hay ayudas efectivas de las instituciones, tienes que moverte", relata Carol, que asegura que empezó vendiendo pañuelos a diez euros.
Esta propietaria denuncia que todas las ayudas públicas que recibió, excepto la que ella solicitó del Gobierno central, las va a tener que tributar y, además, critica que tuvieron que devolver las cuotas de autónomos que les "perdonaron" tras la riada. "Yo espero y rezo por que esto remonte, porque sino... ¿Qué voy a hacer?", se pregunta esta valenciana.