¿Qué pasa cuando una serie romántica decide quitarle el drama tóxico al amor y, contra todo pronóstico, funciona? Off Campus se ha convertido en uno de los fenómenos virales del momento gracias a una fórmula que parece sencilla pero resulta casi revolucionaria: personajes que hablan de lo que sienten, hombres que se preocupan por el placer y el bienestar de sus parejas, amistades femeninas sin rivalidades y relaciones que no necesitan celos, manipulaciones ni ocho temporadas de idas y venidas para resultar apasionantes.
Este lunes en Onda Trending, las "hadas intoxicadas" analizan por qué esta historia de universitarios, hockey, música y romances está funcionando como una especie de “sanación colectiva” para toda una generación acostumbrada a confundir intensidad con amor.