Según ha informado la Conselleria de Medio Ambiente, los análisis realizados muestran parámetros biológicos por encima de los recomendados para el baño, motivo por el cual se ha activado el protocolo preventivo y se ha cerrado el acceso a ambas zonas.
Actualmente, tanto la playa alteana como el paraje callosino continúan cerrados al público mientras se lleva a cabo el seguimiento de los análisis para evaluar cuándo se podrá reabrir con garantías sanitarias.
El alcalde de Callosa d’en Sarrià, Andrés Molina, ha explicado que el foco de contaminación en el caso de las Fuentes del Algar se debe a una avería en las bombas de aguas.
Por su parte, la concejala de Playas de Altea, Aurora Serrat, ha detallado que la contaminación en la playa de la Solsida tiene un origen residual, y que desde el Ayuntamiento se está trabajando para localizar el foco exacto y restablecer la calidad del agua.