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El reportaje interactivo titulado “¿A dónde va el pantalón que tiramos a un contenedor de ropa usada? Once meses de investigación y miles de kilómetros recorridos”, de Ana Carbajosa, Patricia Rodríguez Blanco y Beatriz Lecumberri, publicado en la sección Planeta Futuro de El País el 23 de febrero de 2025, ha resultado ganador del VI Premio Vicente Verdú de Periodismo e Innovación, dotado con 6.000 euros. Al certamen, convocado por la Asociación de Informadores de Elche (AIE) con la colaboración del Ayuntamiento, que aporta la dotación económica, y la Universidad Miguel Hernández (UMH), han concurrido en esta edición 37 candidaturas.
El jurado presidido por Ismael Nafría, periodista, escritor y consultor especializado en medios digitales, ha decidido otorgar también sendos accésits, dotados cada uno con 500 euros, a los trabajos: “El verdadero coste de un misil. Así rompen el cuerpo humano las armas de la guerra de Ucrania”, de Alicia Alamillos, Fermín Torrano y Emma Esser, publicado en El Confidencial y “Adiós al carbón: historia real tras la transición que prometió ser justa” de Ana Tudela y Antonio Delgado, publicado en Datadista y elDiario.es.
Sobre el reportaje ganador los integrantes del jurado han subrayado que se trata de una aportación innovadora en su metodología, porque ayuda al lector a entender qué ocurre con la ropa que se recicla. El equipo de El País diseñó un reportaje muy bien planteado, que rastrea a través de geolocalizadores (trackers) ocultos prendas que fueron depositadas en contenedores de ropa usada de distintas ciudades españolas. El método de rastreo (tracking de la ropa) es innovador en sí mismo y permitió seguir durante once meses el recorrido real de los residuos textiles por el mundo. La historia se acompaña de entrevistas, información estadística y se presenta en múltiples formatos que facilitan la entrada al lector.
El jurado ha valorado especialmente el trabajo colaborativo y la participación de un equipo variado y disperso, desde los compañeros de redacción que aportaron prendas hasta los técnicos de la entidad que preparó los dispositivos. La historia tiene alcance, se enmarca en un fenómeno de gran interés público y, con datos verificables, presenta las desigualdades globales que genera el comercio de residuos textiles. La visualización de datos y su capacidad de explicar con claridad y contar y enganchar al lector en un tema tan complejo, con los testimonios recogidos sobre el terreno en países como Ghana, Marruecos y Sudáfrica, han sido elementos especialmente valorados.