Elche |
El Grupo de Cooperación para la Innovación está llevando a cabo estrategias sostenibles para reducir las alteraciones internas en la granada mollar por parte del proyecto GRAMOLA, que se realizarán durante dos campañas. El objetivo es comprobar si estas prácticas agrarias contribuyen a hacer frente al impacto del cambio climático, reducir alteraciones fisiológicas en el arilo y mejorar la calidad de la granada mollar de Elche, la única del mundo con Denominación de Origen Protegida.
Este proyecto ha instalado un sistema de monitorización con sensores de temperatura y humedad situados en la copa de cada árbol. Así se podrán registrar datos en tiempo real y conocer las condiciones a la que está sometido el fruto durante su desarrollo.
También se han instalado 1.200 metros cuadrados de sombreado, distribuidos en tres zonas de 400 metros cuadrados. Cada una utiliza una malla con propiedades, materiales y colores diferentes que permiten modificar tanto la calidad como el tipo de luz que recibe al árbol.
Y de forma paralela, desde junio se realizan tratamientos foliares con aplicaciones basadas en caolín y silicio. Estos productos actúan como protectores del fruto frente al estrés térmico y la radiación solar, con la finalidad de reducir su temperatura mediante una alternativa que pueda aplicarse directamente sobre el árbol con la maquinaria habitual.