Elche |
La portavoz del grupo municipal de Compromís per Elx, Esther Díez, ha anunciado este lunes que su formación presentará una declaración institucional en el Ajuntament d’Elx para condenar los recientes actos racistas y xenófobos ocurridos en Torre Pacheco, en la Región de Murcia. La iniciativa busca mostrar el rechazo del consistorio a los ataques contra la población magrebí ocurridos en esta localidad.
Díez ha calificado los hechos como “alentados por la ultraderecha bajo una campaña de miedo, desinformación y violencia”, y ha advertido de que los delitos de odio contra la población migrante “no pueden quedar impunes, ocurra donde ocurra”.
La portavoz ha condenado especialmente la agresión sufrida por un vecino de Torre Pacheco, Domingo Tomás, y ha reclamado que “se investigue a fondo y se activen los recursos judiciales necesarios para su condena”. Sin embargo, ha subrayado que “nunca un acto individual puede servir de excusa para criminalizar a todo un colectivo ni mucho menos para alentar una cacería contra personas migrantes, organizar patrullas ciudadanas al margen de la ley o agredir a periodistas que informan”.
Díez también ha señalado la responsabilidad de determinados discursos políticos: “Es intolerable que en una democracia los discursos de odio que deshumanizan a las personas migrantes se hayan convertido en el aliento más fuerte de la derecha y la ultraderecha. En Elx, hemos vivido cómo el PP y Vox han aprobado mociones que fueron rechazadas por diferentes colectivos sociales”.
Compromís ha valorado positivamente la labor de entidades como Elche Acoge, que han promovido la convivencia en los últimos días. En esa línea, Díez ha interpelado directamente al alcalde, Pablo Ruz, para que “se posicione públicamente en contra de los ataques racistas y se refuercen desde el Ajuntament las políticas de integración social”.
Además, la portavoz ha denunciado que “PP y Vox promueven teorías racistas y confrontan a la ciudadanía por cuestiones de raza, género u orientación sexual, mientras favorecen a los sectores con más poder e influencia”. Para Compromís, este contexto supone “una amenaza directa a los valores democráticos”, en un momento de crisis de vivienda, emergencia climática y debilitamiento de los servicios públicos.