Elche |
El Síndrome de Dravet, que aparece en el primer año de vida, provoca crisis epilépticas frecuentes que desembocan en problemas del desarrollo tanto a nivel del habla como el comportamiento. Tiene origen genético y como es habitual en las llamadas enfermedades raras una prevalencia baja por lo que es difícil encontrar líneas de financiación para investigar sobre ella.
La Fundación Síndrome de Dravet ha dado un paso importante en esa línea al abrir un laboratorio propio en el campus de Elche de la UMH pasando a integrarse en el Parque Científico. Sobre el objetivo de este laboratorio y las diferentes líneas de investigación que se van a desarrollar en él, hablamos con Simona Giorgi, directora científica de la Fundación Síndrome de Dravet.